Comunicado de www.standleague.org —
Acosador profesional Jo Ann Rivas ha intentado, y fracasó, borrar uno de sus momentos más infames de Internet.

Ese momento, capturado en video, muestra a Rivas gritando, interrumpiendo y provocando a la policía en una reunión del Concejo Municipal de Los Ángeles. Cuando el metraje se volvió viral, la reacción de Rivas fue, como era de esperar, desesperada: presentó un reclamo de derechos de autor fraudulento para eliminarlo.
El esfuerzo de Rivas por eliminar el vídeo subraya la audacia de su plan: sacar provecho de la interrupción y luego censurar la prueba.
En la grabación, Rivas, miembro del Consejo Vecinal del Gran Toluca Lake, deja en claro que su objetivo es perturbar, descarrilar y secuestrar la reunión pública, impidiendo la gobernanza comunitaria para poder beneficiarse del “contenido” de YouTube.
“Voy a seguir interrumpiendo hasta que me echen”, declara.
Una vez que Rivas logra el caos que orquestó, inmediatamente convierte el momento en una actuación grotesca: transmite en vivo su expulsión mientras presenta a los concejales (las víctimas de su acoso con fines de lucro) como opresores que “echaron a una persona discapacitada”.
El esfuerzo de Rivas por eliminar el vídeo subraya la audacia de su plan: sacar provecho de la interrupción y luego censurar la prueba.
Con el objetivo de ocultar su mala conducta a otros miembros del consejo vecinal, su intento de hacer un mal uso de la ley de derechos de autor es la última maniobra de una campaña de años para intimidar, acosar y amordazar a cualquiera que se oponga a su abuso. Rivas ha llegado incluso a abogar por el asesinato de sus oponentes.
Pero las imágenes que intentó borrar perduran y su historial es muy claro: el acoso de Rivas es calculado, poniendo en riesgo diario a las fuerzas del orden, a los funcionarios públicos y a los residentes, todo por los clics, la autopromoción y la emoción del caos diseñado.
Desde expulsiones transmitidas en vivo hasta defensa de la violencia, cada acción revela un patrón de depredación disfrazado de compromiso cívico. La amenaza, el espectáculo, el caos… no son accidentes. Son los instrumentos de algo mucho más siniestro: una campaña deliberada para aterrorizar, manipular y dominar una comunidad a la que ella dice servir.
Se publicó primero como Jo Ann Rivas está desesperada porque no veas este vídeo
