Comunicado de www.vaticannews.va —
Don Antonio Gómez Cantero invita a la oración por las víctimas, sus familias y los equipos de emergencia, y pide a las comunidades cristianas de la diócesis convertirse en instrumentos de ayuda y esperanza ante el desastre.
Sebastián Sansón Ferrari – Ciudad del Vaticano
El obispo de Almería, monseñor Antonio Gómez Cantero, ha manifestado su profundo pesar por el incendio registrado en la zona de Bédar y Los Gallardos, que ha causado la muerte de al menos doce personas y ha conmocionado a toda la provincia almeriense.
Este desastre se ha convertido ya en una de las mayores tragedias recientes vividas en Andalucía. Según las autoridades autonómicas, al menos doce personas han fallecido y otras veintitrés permanecen desaparecidas, mientras cerca de un millar de vecinos han tenido que ser evacuados y varias carreteras han sido cerradas. Las llamas han arrasado más de 3.200 hectáreas y se han propagado con rapidez favorecidas por las altas temperaturas y la sequedad del terreno.
Los equipos de emergencia, apoyados por numerosos efectivos y por la Unidad Militar de Emergencias (UME), continúan trabajando en las labores de extinción y búsqueda de desaparecidos en una zona de difícil acceso, marcada por barrancos y una densa masa forestal. Las autoridades investigan el origen del fuego, que podría estar relacionado con la caída de un cable del tendido eléctrico sobre una zona de matorral seco.
En un mensaje difundido este viernes 10 de julio de 2026, el prelado aseguró que «el corazón se nos ha encogido» al conocer el suceso, reflejando el sentimiento de consternación y duelo que atraviesa la comunidad diocesana.
El obispo trasladó su “abrazo más sincero” a las familias de los fallecidos, a quienes continúan esperando noticias de sus seres queridos y a los heridos, al tiempo que expresó de manera especial su cercanía a los vecinos de Bédar y Los Gallardos, que afrontan estas horas marcadas por la incertidumbre y la angustia.
Ante el sufrimiento provocado por tal calamidad, Gómez Cantero subrayó que la fe cristiana no elimina el dolor ni las lágrimas, pero sí ofrece esperanza en medio de la oscuridad.
«Creemos que Dios no permanece lejos del sufrimiento humano, sino que lo abraza y camina con nosotros en las noches más oscuras. Él conoce cada nombre, cada historia y cada vida truncada».
Asimismo, el obispo pidió a todas las comunidades cristianas de la diócesis de Almería que eleven sus oraciones por las víctimas y sus familias, así como por los profesionales y voluntarios que trabajan sin descanso en las labores de rescate, auxilio y atención a los afectados.
El mensaje concluye con una invocación a la Virgen María bajo la advocación de Madre del Consuelo, para que sostenga a quienes sufren las consecuencias del incendio y ayude a toda la sociedad a convertirse en signo de cercanía, ayuda y esperanza en medio del fenómeno.
Por su parte, el secretario general de la Conferencia Episcopal Española, monseñor Francisco César García Magán, escribió en su cuenta oficial en X que «el fuego nos deja sin palabras de consuelo para las familias de las víctimas de Los Gallardos». Y agregó: «Cuenten con mi cercanía y mi oración para que el Señor les sostenga en la esperanza y por el eterno descanso de sus seres queridos que han perdido la vida en esta tragedia».
Se publicó primero como Obispo de Almería se une al dolor por trágico incendio en Bédar

