Mié, 15 Jul 2026 17:47
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La Iglesia relanza la cultura del cuidado: Alzheimer una responsabilidad colectiva

La Iglesia relanza la cultura del cuidado: Alzheimer una responsabilidad colectiva

Comunicado de www.vaticannews.va —

Científicos, políticos, representantes de la Iglesia y asociaciones de pacientes se reunieron en el Salón de los Cien Días de la Cancillería Vaticana. El arzobispo Sorondo declaró: «Debemos recuperar una espiritualidad sólida, sabiendo que el rostro de Cristo está en los enfermos».

Guglielmo Gallone – Ciudad del Vaticano

«Ante el Alzheimer, debemos recuperar una sólida espiritualidad, conscientes de la presencia de Cristo en el paciente y de nuestra llamada a construir una red de fe, esperanza y caridad». Desde esta convicción, monseñor Marcelo Sánchez Sorondo, Canciller Emérito de la Academia Pontificia de las Ciencias, explicó a los medios vaticanos la importancia del congreso « Alzheimer: Necesidad Social, Responsabilidad Colectiva », celebrado el martes 14 de julio en el Salón de los Cien Días de la Cancillería Vaticana. El encuentro congregó a instituciones, la comunidad científica, el mundo eclesial y asociaciones de pacientes con un objetivo muy concreto: reflexionar sobre el Alzheimer como un reto sanitario, social y ético.

Los temas centrales del encuentro

Porque no se trata solo de una enfermedad neurológica, especialmente hoy, con el desarrollo de nuevas tecnologías y la aparición de nuevos desafíos, se está convirtiendo en un problema social, político e incluso cultural, que cuestiona la forma en que una comunidad cuida a sus miembros más vulnerables. Este es precisamente el punto de partida de la conferencia, moderada por Davide Dionisi, basada en la convicción de que, como explicaron los organizadores, «el Alzheimer no puede considerarse un asunto privado de las familias, ni abordarse mediante intervenciones fragmentadas e inconsistentes», sino que «requiere una responsabilidad colectiva, fundamentada en el reconocimiento de la dignidad de cada persona».

En Italia, más de 600.000 personas viven con Alzheimer y más de tres millones de familiares y cuidadores participan en su atención diaria. Además, a medida que aumenta la esperanza de vida en Italia, también lo hace el número de personas que viven con enfermedades crónicas y neurodegenerativas. Este es uno de los grandes desafíos que plantea el envejecimiento de la población: vivir más tiempo no significa necesariamente vivir con buena salud.

«El Alzheimer es una enfermedad grave que hoy supone un reto no solo para los médicos y la ciencia, sino para todo el sistema sanitario, los cuidados, las familias y la sociedad», reiteró monseñor Sorondo. Un reto que, explicó, está entrando en una nueva fase gracias a los avances en la investigación: «Hoy está surgiendo lo que podemos llamar un nuevo paradigma», observó, refiriéndose a las nuevas terapias que actúan directamente sobre los mecanismos moleculares de la enfermedad. Si bien no se trata de una cura definitiva, añadió, estos avances permiten ralentizar su progresión y mejorar la calidad de vida de los pacientes, lo que hace aún más urgente una respuesta conjunta que involucre a la sanidad, las instituciones y la sociedad civil.

El papel de la teología

Durante su intervención, monseñor Antonio Staglianò, presidente de la Academia Teológica Pontificia y Arzobispo Emérito de Noto, recordó que «la cuestión, al ser humanos es, ante todo, moral» y, por lo tanto, requiere reflexión teológica. Abordar el Alzheimer, explicó, implica cuestionar al individuo antes de la enfermedad, reconociendo que «la persona humana no puede reducirse a funciones cognitivas, productivas o relacionales». Por consiguiente, añadió, el verdadero desafío reside en crear las condiciones para que cada persona continúe experimentando plenamente su dignidad, invirtiendo en las relaciones y contrarrestando esa «cultura de la voluntad de poder» que tiende a medir el valor de la vida en función de la eficiencia. «El enfermo no debe ser un paciente al que atender, sino una persona a la que encontrar», fue su llamamiento.

Los desafíos de la investigación

Era fundamental partir de la dimensión científica, por lo que Vincenzo Di Lazzaro, director de Neurología del Hospital Universitario Campus Bio-Medico, expuso el estado actual de la investigación. Al margen de la reunión, el neurólogo explicó a los medios vaticanos que el Alzheimer «durante muchos años se ha caracterizado por una especie de resignación». Sin embargo, hoy en día, «la investigación científica nos ha proporcionado herramientas para el diagnóstico precoz, incluso predictivo de la progresión de la enfermedad, y están surgiendo nuevos fármacos que pueden modificar su curso».

Este cambio de paradigma, subraya, hace que la implicación de toda la sociedad sea crucial. Junto con los avances en la investigación, Di Lazzaro también destaca el valor de la prevención. «Podemos prevenir uno de cada dos casos de Alzheimer», afirma, señalando que controlar la presión arterial y el colesterol, realizar actividad física con regularidad, tener una vida social activa, dejar de fumar y tratar la depresión, así como los problemas de visión y audición relacionados con la edad, pueden reducir significativamente el riesgo de desarrollar la enfermedad.

  Vincenzo Di Lazzaro, director de Neurología del Hospital Universitario Campus Bio-Medico

Vincenzo Di Lazzaro, director de Neurología del Hospital Universitario Campus Bio-Medico

Instituciones que afrontan el desafío

El ministro de Sanidad italiano, Orazio Schillaci, también abordó la prevención, definiendo la enfermedad de Alzheimer en su videomensaje como «no solo un problema de salud, sino una realidad que afecta a toda la sociedad». Por ello, explicó, es necesario un «compromiso compartido», reactivando el Fondo Alzheimer, apoyando la investigación, reforzando la atención comunitaria y la telemedicina, para ofrecer «respuestas cada vez más eficaces e integradas» a los pacientes y sus familias.

  Monseñor Sorondo, Ser Fernanda Bongianino y la senadora italiana Beatrice Lorenzin

Monseñor Sorondo, Ser Fernanda Bongianino y la senadora italiana Beatrice Lorenzin

Más allá de la medicina

En este contexto, el Papa León XIV, al recibir a los participantes en la conferencia «¿Quién es mi prójimo hoy?», el 18 de marzo , recordó que «la salud no puede ser un lujo para unos pocos, sino una condición esencial para la paz social» y que la cobertura sanitaria universal constituye, ante todo, «un imperativo moral» para las sociedades que aspiran a definirse como justas.

Este es un deseo al que la conferencia respondió idealmente el mismo día de la memoria litúrgica de San Camilo de Lellis, patrono de los enfermos y del personal sanitario. No es casualidad que entre los presentes también se encontrara una representación de las Hijas de San Camilo, encabezada por la directora de comunicación, la hermana Fernanda Bongianino.

Como recordó Monseñor Sorondo, fue el propio San Camilo quien revolucionó nuestra forma de ver a los enfermos, enseñándonos a reconocer en ellos el rostro de Cristo y a hacer del cuidado una obra de misericordia, incluso antes que un simple servicio sanitario. Porque, si bien la medicina sigue prolongando la vida, el reto sigue siendo hacer que valga la pena vivirla, especialmente, cuando la fragilidad supone un desafío tanto para el paciente como para la sociedad en su conjunto.

Se publicó primero como La Iglesia relanza la cultura del cuidado: Alzheimer una responsabilidad colectiva

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