Jue, 23 Jul 2026 00:46
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Gaza: Israel construye una barrera junto a la «Línea Amarilla» en la Franja

Gaza: Israel construye una barrera junto a la «Línea Amarilla» en la Franja

Comunicado de www.vaticannews.va — Gaza: Israel construye una barrera junto a la «Línea Amarilla» en la Franja

También es motivo de preocupación el debate, defendido por una parte de la mayoría israelí, sobre el posible retorno de los asentamientos judíos a la Franja. El domingo, miles de personas participaron en una marcha hacia Gaza para exigir la recolonización del territorio. «En los últimos días, el ejército israelí ha intensificado sus operaciones, matando e hiriendo a decenas de palestinos», declaró el portavoz de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos

Guglielmo Gallone – Ciudad del Vaticano

Israel está transformando la denominada «línea amarilla», que separa las zonas de la Franja de Gaza bajo control del ejército de aquellas en las que sigue presente Hamás, en una auténtica barrera física. Así lo han confirmado las propias Fuerzas de Defensa de Israel, tras una solicitud de aclaraciones de Associated Press, que había documentado mediante imágenes satelitales los cambios en el territorio.

El destino de la «línea amarilla»

Según lo reconstruido por los medios de comunicación, en los últimos meses el ejército israelí ha construido un terraplén de arena y más de 23 kilómetros de nuevas carreteras, a lo largo de una frontera interna que se extiende en total a lo largo de unos 59 kilómetros. En algunos casos, estas infraestructuras atraviesan zonas en las que antes se encontraban comunidades palestinas, posteriormente demolidas durante las operaciones militares. La barrera separa una franja que, según las estimaciones, abarca entre el 50 % y el 70 % de la Franja bajo control israelí de las zonas administradas por Hamás. Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) han explicado que las obras sirven para garantizar la seguridad de los militares y de las comunidades israelíes cercanas a Gaza. Además del terraplén, se habría habilitado una zona de seguridad dotada de medios de inteligencia y tecnologías de vigilancia, con el objetivo declarado de impedir infiltraciones y ataques contra las tropas.

Las intenciones de Israel respecto a Gaza

La construcción corre el riesgo de dificultar aún más el regreso de los palestinos a sus hogares y de consolidar una división de la Franja que, en los acuerdos de alto el fuego, se había presentado como temporal. El desplazamiento progresivo de la línea hacia el oeste restringe el espacio disponible para la población, que ahora se concentra principalmente a lo largo de una estrecha franja costera. También suscita preocupación el debate, defendido por una parte de la mayoría israelí, sobre el posible retorno de los asentamientos judíos a la Franja. El domingo, miles de personas participaron en una marcha hacia Gaza para exigir la recolonización del territorio, una hipótesis respaldada por representantes del ala más radical del Gobierno del primer ministro Benjamin Netanyahu. Mientras tanto, las Naciones Unidas han denunciado una nueva intensificación de los ataques israelíes en la Franja. «En los últimos días, el ejército israelí ha intensificado sus operaciones, matando e hiriendo a decenas de palestinos», declaró el portavoz de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Thameen Al-Kheetan.

No hay ningún lugar seguro para los palestinos en Gaza

A nueve meses del anuncio del alto el fuego, añadió, «todavía no hay ningún lugar seguro para los palestinos en Gaza». Según el organismo de las Naciones Unidas, entre el 13 y el 20 de julio murieron al menos 57 personas, entre ellas seis niños y ocho mujeres. Treinta y cuatro de las víctimas se encontraban lejos de la línea amarilla. Los ataques han afectado a edificios residenciales, zonas densamente pobladas y, al menos, una tienda de campaña utilizada como refugio por personas desplazadas. La ONU ha denunciado además que el ejército israelí parece abrir fuego de forma habitual contra palestinos que se encuentran en las proximidades de la línea de demarcación, incluso cuando no representan una amenaza inmediata. «La muerte de civiles suscita preocupación por la persistencia de las violaciones del derecho internacional humanitario», afirmó Al-Kheetan, recordando que atacar deliberadamente a la población civil constituye un crimen de guerra. El Alto Comisionado instó, por tanto, a la comunidad internacional a intervenir con urgencia para garantizar el respeto de la tregua y determinar las responsabilidades por las violaciones.

Los últimos ataques

La jornada de ayer confirmó la gravedad de la situación. Al menos once palestinos perdieron la vida en diversos ataques israelíes. En la ciudad de Gaza, un bombardeo alcanzó un piso en el barrio de al-Sabra, provocando un incendio en el que fallecieron seis miembros de una misma familia. Las víctimas son Firas y Salsabil al-Masri, ambos de 33 años, y sus cuatro hijos: Naim, de 12 años; Ferial, de 11; Salma, de 9, y Amira, de 5. Según los familiares y fuentes médicas locales, los seis habrían fallecido calcinados en la vivienda. El ejército israelí ha confirmado el ataque, afirmando que el objetivo era un miembro de Hamás y que se están llevando a cabo investigaciones sobre las consecuencias del bombardeo. Pocos días antes, otro ataque aéreo contra una vivienda de la ciudad de Gaza había causado la muerte de cinco miembros de la familia Nasman, entre ellos tres menores. Otras tres personas han fallecido en un ataque en la zona central de la ciudad de Gaza. Por otra parte, dos palestinos han perdido la vida en al-Zahraa, en el centro de la Franja, cuando un ataque aéreo alcanzó un automóvil. Según fuentes hospitalarias citadas por los medios de comunicación palestinos, desde el amanecer de ayer el número total de víctimas ascendería al menos a doce, entre ellas cuatro niños.

La denuncia de Save the Children

Y precisamente en lo que respecta a la situación de los menores, Save the Children denuncia que al menos 19 menores palestinos han sido asesinados por las fuerzas israelíes desde principios de julio, lo que supone una media de aproximadamente un niño al día. La organización recuerda, entre los episodios más recientes, la muerte de una niña de seis años en un ataque contra un edificio residencial en Deir al-Balah y la de dos hermanos de siete y ocho años, alcanzados por un dron en el barrio de al-Sabra. Desde el inicio de la guerra, el 7 de octubre de 2023, según las autoridades sanitarias de Gaza, han perdido la vida al menos 73.293 palestinos y más de 173.900 han resultado heridos. Desde la entrada en vigor del alto el fuego, en octubre de 2025, las autoridades sanitarias de la Franja informan de al menos 1.168 muertos y 3.798 heridos.

La alerta por varicela

A la violencia se suma una situación sanitaria cada vez más grave. Unicef ha registrado más de 9.300 casos de varicela desde principios de julio, sobre todo en la zona de Jan Yunis, una de las más densamente pobladas de la Franja. La propagación de la enfermedad se ve favorecida por el hacinamiento en los campamentos, la escasez de agua potable, las precarias condiciones higiénicas y la imposibilidad de muchas familias de aislar a los enfermos. Una enfermedad que, por lo general, se puede controlar durante la infancia se vuelve así más difícil de tratar y contener en un territorio en el que el sistema sanitario ha quedado destruido en gran parte y los medicamentos, las vacunas y las instalaciones médicas siguen siendo insuficientes.

Israel se prepara para las elecciones

Mientras tanto, la crisis de Gaza sigue entrelazándose con las tensiones políticas internas de Israel, de cara a las elecciones previstas para el 27 de octubre. Ayer, el presidente, Isaac Herzog, hizo un llamamiento a la responsabilidad, denunciando posibles amenazas a la regularidad de las elecciones procedentes tanto del interior como del exterior del país. Herzog informó de que había recibido información del presidente de la Comisión Electoral Central, del vicepresidente del Tribunal Supremo y del jefe del Shin Bet sobre los riesgos de injerencias y desinformación. El presidente llamó especialmente la atención sobre la difusión de contenidos manipulados a través de las redes sociales y sobre el aumento de la violencia política. «No crucen las líneas rojas y no conviertan a los adversarios en enemigos», afirmó dirigiéndose a los partidos, a los candidatos y a los activistas. «Las elecciones no son una guerra civil».

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