Mié, 10 Jun 2026 18:04
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León XIV: La vida no es una carrera en solitario, se juega en equipo

León XIV: La vida no es una carrera en solitario, se juega en equipo

Comunicado de www.vaticannews.va —

En el encuentro con las realidades diocesanes de caridad y asistencia, el Papa, además de recalcar su afición al tenis, que no hay que abandonar a los abuelos o que hay que aprender a perdonar, recordó que el cristiano además de ser bondadoso, compasivo y desinteresado, debe ser consciente de que el hermano que sufre, es el mismo Señor, que debe ser acogido y amado, porque su dignidad no depende de quién es, de dónde viene o qué posee, sino del haber sido creado a imagen de Dios.

Alina Tufani Díaz- Ciudad del Vaticano

Que mañana comienza el Mundial de Futbol, que le gusta más el tenis, que ni de niño ni de adulto quiso ser Papa y que en las situaciones difíciles Dios siempre está presente, fueron solo algunas de las respuestas del Papa a Renzo, un niño de 6 años, y uno de los testimonios en el encuentro, esta tarde, con las realidades diocesanas de caridad y asistencia de la Iglesia de Barcelona.

En la Iglesia parroquial de san Agustín, en el barrio popular de Raval, León XIV fue recibido con sencillez y cariño. Algunos parroquianos fuera del templo, no muchos, incluso algunos discapacitados, recibieron el saludo de la mano del Papa. Entró en el recinto animado y sonriendo, manifestando su emoción por el lugar del encuentro, confesó que no era simplemente porque esa iglesia está dedicada a San Agustín, sino porque en un viaje de Roma a León por tierra, en 1984, le hablaron de esa parroquia y cuando fue a visitarla, estaba cerrada.

Este el tono jovial y anecdótico del Santo Padre desde el comienzo del evento, en confianza, “como en casa”, dijo él mismo. Tras el saludo del cardenal, arzobispo de Barcelona, Juan José Omella y los testimonios de tres trabajadores en proyectos de asistencia en sectores vulnerables, desde familias pobres, inmigrantes o sin techo, hasta drogadictos, o las víctimas de la trata, el Pontífice abrió su discurso tratando de contestar una a una las preguntas del Renzo.

El Papa en la Iglesia de San Agustín  para el encuentro con las realidades de caridad y asistencia diocesanas

El Papa en la Iglesia de San Agustín para el encuentro con las realidades de caridad y asistencia diocesanas   (@Vatican Media)

La vida se juega en equipo

“Todo el mundo sabe que ahora juego a tenis”, dijo el Papa respondiendo a Renzo, aunque contó que de joven practicó el fútbol americano, “un poco más violento”, y jugaba de defensa con los seminaristas en Trujillo, Perú.  El deporte es sano para la mente, el cuerpo y el alma, aseguró, y también nos ayuda a recordar algo muy importante: “que la vida no es una carrera para vivir en una forma en solitaria, es algo que se juega en equipo y hay que aprender”.

“Quien no sabe pasar el balón, aunque tenga talento, todavía no ha entendido el juego. Y quien no sabe vivir con los demás y para los demás, todavía no ha entendido la vida”.

Cuando el Señor llama, hay que decir “si”

Aunque en otra ocasión se lo habían preguntado, el Papa reiteró a Renzo que en realidad “no quería ser Papa, ni como joven ni como viejo, pero, cuando el Señor llama, hay que decir “si”. “Y desde pequeño, dijo – “sentí el deseo de entregar mi vida a Dios”. Y aunque no sabía cómo y dónde lo llevaría, sabía que era importante, porque “todo niño es un sueño de Dios”.

Por eso, más importante que preguntarse si uno será sacerdote, médico, maestro, padre de familia o cualquier otra cosa, es preguntarse si quiere ser amigo de Jesús. Porque la amistad con Jesús nos da alegría, nos hace libres y nos ayuda a ver, paso a paso, la vocación y el camino que Dios ha pensado para cada uno.

El discurso del Papa a los operadores y trabajadores de la pastoral social de la iglesia de Barcelona

El discurso del Papa a los operadores y trabajadores de la pastoral social de la iglesia de Barcelona   (@Vatican Media)

No permitamos la soledad de los abuelos

León XIV, siguiendo el esquema de preguntas de Renzo, fue sincero al encontrar dificultad en dar respuesta sobre por qué hay personas a las que les pasan cosas malas y, en cambio, a otras no. Pero fu enfático al recordar que “a través de la vida de Jesucristo, Dios nos muestra que, aunque haya sufrimiento, Él nunca abandona a ninguno de sus hijos, porque nos tiene preparada una alegría eterna donde ya no habrá tristezas ni dolor”.

En cuanto a los abuelos, el Santo Padre advirtió que nunca deberían quedarse solos y que debería ser cuidados y amados tanto como lo han hecho con nosotros.

“No permitamos que la soledad y el abandono se normalicen en la vida de los adultos mayores. Eso es algo muy triste. Tengamos nuestro corazón abierto a todos ellos; y aunque no sean nuestros abuelos, no permitamos que se sientan solos ni desprotegidos”.

Caricia de León XIV a algunas personas enfermas o discapacitadas

Caricia de León XIV a algunas personas enfermas o discapacitadas   (@Vatican Media)

Perdonando experimentamos la paz de Dios

Y  sobre el perdón a quien nos ha hecho daño, qué significado tiene el perdón, incluso para un niño como Renzo, el Papa enfatizó que hay que perdonar siempre, “no te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete» como dijo Jesús a Pedro.

“Perdonar no significa decir que lo malo estuvo bien, ni dejar que alguien siga haciendo daño. No significa olvidar por la fuerza, como si nada hubiera pasado. Perdonar significa no dejar que el odio se convierta en dueño de nuestro corazón. Jesús nos pide perdonar porque es la única manera de experimentar la paz de Dios y de sanar heridas espirituales”.

Ligados al destino de aquellos a quienes Dios ama

Ya dirigiéndose a los operadores y trabajadores en la pastoral social de la arquidiócesis, el León XIV los invitó a experimentar la gracia de ser cristianos, a estar convencidos de que el esfuerzo realizado por elm prójimo será por el Padre celestial.

El cristiano, además de ser bondadoso y amable, ha de ser compasivo, amar sin interés y buscar el bien de los demás, sabiendo que en cada hermano y hermana que sufre es el mismo Señor quien pide y recibe, quien es acogido o rechazado, amado o despreciado.

Llegada del Papa a la Iglesia de san Agustín en el barrio de Raval

Llegada del Papa a la Iglesia de san Agustín en el barrio de Raval   (@Vatican Media)

La dignidad no depende de dónde vienes o qué posees

De allí la exhortación del Papa a que cada comunidad eclesial diocesana, movida por la caridad e instruida por el Espíritu Santo, se acerque con discreción, delicadeza y perseverancia a las heridas y necesidades de los más pequeños y vulnerables para aliviar sus sufrimientos y remediar su pobreza. Pero también, los cristianos, agregó el Pontífice, están llamados a hacer presente el amor de Dios

“El libro del Génesis nos narra que Dios creó «al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó, varón y mujer los creó». En ello radica la dignidad inalienable de todo ser humano, que no depende de las capacidades que posee, de las riquezas que acumula o del rol que desempeña, sino del don que lo precede y lo excede, dado por Dios como expresión de su amor que nunca falla”.

Testigos creíbles del amor de Dios

El Santo Padre concluyó su discurso animando a todos los que constituyen las realidades diocesanas de caridad y asistencia a mostrar al mundo la belleza de la vida cristiana.

“Sed, pues, testigos creíbles de la esperanza cristiana en el servicio solícito a los hermanos y hermanas que, en una condición de vida precaria, marcada por la privación, la fragilidad o la marginación, además de ayuda material y sostén moral, necesitan a Dios, su amistad, su bendición, su Palabra, sus Sacramentos y la propuesta de un camino de crecimiento y de maduración en la fe”.

Se publicó primero como León XIV: La vida no es una carrera en solitario, se juega en equipo

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