Comunicado de www.vaticannews.va —
El actor Antonio Banderas, las deportistas Carolina Marín y Teresa Perales, la bailaora Sara Baras, así como representantes del mundo de la educación y la economía, han sido las voces del evento en el Movistar Arena, donde se ha invitado a tejer redes para armonizar todos los ámbitos de la vida y defender la dignidad de la persona.
Rocio Lancho García – Ciudad del Vaticano
“Tejer redes con el mundo de la cultura, del arte, de la economía y del deporte”, bajo este lema, más de 12 mil personas han acudido al encuentro organizado en el Movistar Arena de Madrid, este domingo, 7 de junio, en la segunda jornada en Madrid del Papa León XIV.
La fructífera relación entre la Iglesia y el arte
Antonio Banderas, el actor malagueño conocido a nivel internacional, ha sido el encargado de abrir el acto con una intervención en la que ha querido destacar que “la relación entre la Iglesia católica y el arte no ha sido solo fructífera: ha sido determinante”. Es más, ha asegurado que “la Iglesia ha sido el mayor productor de arte de la historia de la humanidad”. Asimismo, ha afirmado que la figura de Jesucristo ha sido “la figura más representada en la historia del arte”, “el gran protagonista de la película de la vida”, no como una “imagen repetida, sino como un icono de paz, de amor y de sacrificio, rodeado de un misterio inagotable”.
El actor, a continuación, ha querido ofrecer una reflexión sobre su propia experiencia, hablando sobre las procesiones de Semana Santa en Málaga cuando era niño. Manifestaciones populares – ha indicado – que toman las calles desarrollando un ritual majestuoso de arte y fe, de raíces y devoción. Un poliedro multicolor de elegante belleza, de liturgia teatral que cada año transforma la ciudad en un espacio donde lo artístico y lo espiritual se funden.
Por otro lado, ha reconocido que el arte no es solo belleza: es pregunta, es reflexión, es contraste, es revolución, es tensión entre lo que sabemos y lo que intuimos. Además, Banderas ha sostenido que “el arte debe ser una alternativa a la violencia”. Estamos obligados a mirar, a ver, y a tratar de entender – ha afirmado – las complejidades del alma humana.
También ha recordado que en un mundo que corre, que se fragmenta, que a veces se simplifica en exceso, “el arte nos ayuda a recuperar la profundidad y el alma que está tratando de ser robada por inteligencias artificiales que deben estar al servicio del ser humano y no al revés”. El actor malagueño ha querido concluir su intervención, citando a San Agustín: “Decís vosotros que los tiempos son malos. Sed vosotros mejores y los tiempos serán mejores. Vosotros sois el tiempo”.
Educación y justicia social
Por su parte, José María Coello de Portugal, vicerrector de Planificación, Coordinación y Relaciones Institucionales de la Universidad Complutense de Madrid, en representación de la comunidad educativa y científica de Madrid, ha asegurado que “la educación, especialmente en sus primeros ciclos, constituye un mecanismo insustituible de justicia social, donde la igualdad de oportunidades sirve para que cada joven pueda desarrollar armónicamente sus capacidades”. Además, ha sostenido que “somos conscientes de que debemos un gran reconocimiento a la sociedad y a los ciudadanos”, y ha hablado de la responsabilidad que ello conlleva. Tenemos la responsabilidad – ha aseverado – de sacar adelante la formación de miles de jóvenes.
A continuación, la bailaora de flamenco, reconocida también a nivel internacional, ha ofrecido a los presentes un espectáculo de baile y cante flamenco. Mantones de manila, tacones, palmas y mucho arte que ha provocado una gran ovación por parte del público.
Un futuro que sume capacidades
Para hablar sobre el mundo del trabajo y la economía, han subido al escenario Antonio Garamendi, presidente de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales; Unai Sordo, secretario general de las Comisiones Obreras; José Álvarez, secretario general de Unión General de Trabajadores y Ángela López de Miguel, presidenta de la Confederación Española de la Pequeña y Mediana Empresa.
Garamendi ha subrayado que es preciso afrontar lo que, sin duda, es un auténtico cambio de época. Y ha precisado que “la transformación tecnológica, la inteligencia artificial y la competencia global están redefiniendo la forma de producir, de trabajar y de relacionarnos”. Por eso, “necesitamos reforzar una visión que sea transformadora y profundamente humanista de la empresa. Una empresa que defiende que el trabajo es la expresión máxima de dignidad, desarrollo integral y contribución al bien común”. A propósito ha añadido que esta reflexión es especialmente importante cuando pensamos en los jóvenes. “Ellos representan el talento, la energía y la capacidad de construir el futuro”, ha recalcado Garamendi. Asimismo, ha recordado que “el futuro solo podrá construirse sumando capacidades, compartiendo objetivos y poniendo siempre a las personas en el centro del progreso”.
Apostar por economías más inclusivas
Unai Sordo ha pedido no resignarse “a vivir en un mundo que consista en la pugna del último contra el penúltimo, en la metáfora cainita del bote salvavidas, en el nihilismo moral del individuo tirano, del aquí y el ahora. Tampoco a blindarnos en torres de marfil entre idénticos, ajenos a un mundo que se pretende exterior y compuesto por extraños”. Mientras que Álvarez, por su parte, ha reconocido que la inteligencia artificial puede ser una “herramienta muy poderosa” para aumentar la “productividad laboral, reducir el tiempo de trabajo y mejorar la calidad de vida de las trabajadoras y trabajadores, pero sus beneficios no son automáticos”. Depende – ha observado – de cómo se diseñe, regule y distribuya su impacto. Al respecto ha defendido que “la transición justa a la digitalización, pactada con los interlocutores sociales, permite a los trabajadores y trabajadoras enfocarnos en tareas de alto valor, más creativas e innovadoras, y avanzar en economías más inclusivas que generan sociedades más felices”.
El deporte como escuela de vida
Finalmente, ha llegado el turno del mundo del deporte, con la presencia de la campeona olímpica de bádminton Carolina Marín y la nadadora paralímpica Teresa Perales. Marín ha asegurado que el deporte “es una verdadera escuela de vida”. Y ha reconocido que hoy en día nos enfrentamos a “un mundo obsesionado con el rendimiento y el éxito a toda costa”, donde a veces “parece que solo importa ganar dinero o batir récords”. Frente a esa presión, los deportistas, ha señalado la joven, “queremos defender hoy la alegría limpia de jugar por el placer de jugar; esa ilusión que teníamos de niños y que nos recuerda que lo más importante en cualquier pista debe ser siempre la persona”.
Por su parte, Perales ha subrayado que “aceptar nuestra fragilidad y nuestros momentos difíciles no nos hace débiles, nos hace humanos”. La verdadera victoria – ha añadido – no es ser invencibles, sino aprender a levantarnos con la ayuda de los demás. Asimismo, la nadadora ha señalado que “la humildad nos enseña a mirar al rival a los ojos con gratitud, reconociendo que su esfuerzo también da valor a nuestras propias victorias”.
A continuación, los presentes han escuchado el discurso del Papa León XIV.
El punto final del evento lo ha puesto la cantante Rozalén, interpretando su canción “Y busqué”.
Se publicó primero como El encuentro en el Movistar Arena: Tejer redes para poner a la persona en el centro


