Una oferta que promete un sueldo alto por tareas sencillas puede ocultar un fraude: tras el anuncio, alguien podría pedirte dinero, documentos personales o datos bancarios. Si buscas empleo en internet, distingue la vacante legítima de las señales de engaño antes de responder; una empresa seria no te cobra por postularte ni por conseguir el puesto.
Señales de alerta en la oferta
Al leer una vacante, fíjate en si sus promesas y condiciones se sostienen con detalles concretos. Una oferta puede sonar atractiva y, aun así, dejar sin explicar qué tareas realizarás, cómo se medirá tu trabajo o qué experiencia necesitas. Las incoherencias dentro del anuncio merecen atención, sobre todo si el título del puesto, las funciones y la remuneración parecen corresponder a empleos distintos. La guía Fake jobs, ¿cómo detectar ofertas de trabajo engañosas? también describe señales que conviene reconocer al evaluar una propuesta.
Además del contenido, observa el modo en que se presenta la oportunidad: una urgencia extrema puede empujarte a aceptar sin entender las condiciones. No confundas un plazo legítimo para enviar una candidatura con una exigencia de decidir en el acto. Si el anuncio combina beneficios extraordinarios, tareas sin definir y presión para responder, guarda una copia y examina cada afirmación antes de comprometerte.
Sueldos y beneficios poco realistas
Una remuneración muy superior a la habitual para el puesto, sin experiencia previa ni responsabilidades acordes, es una señal que requiere contexto. Por ejemplo, desconfía de una vacante de asistente sin requisitos que prometa ingresos altos y garantizados, pero no explique si se trata de sueldo fijo, comisiones o pagos por objetivos. La falta de desglose salarial impide saber qué cantidad recibirías realmente. También merece cautela que se anuncien bonos, viajes o trabajo remoto como ventajas excepcionales, sin indicar condiciones de acceso ni límites.
Lee con atención expresiones como «ganancias ilimitadas» o «sueldo inmediato», especialmente si sustituyen una cifra y una estructura de pago claras. Un empleador serio puede explicar el salario bruto, la periodicidad de pago y, cuando corresponda, la parte variable. Si la oferta promete una suma llamativa por tareas sencillas, pero omite la jornada y el tipo de contrato, no tomes la cifra como garantizada: el anuncio no permite calcular cuánto cobrarías por hora trabajada.
Funciones, requisitos o condiciones vagos
Una descripción útil concreta las tareas: por ejemplo, atender consultas por correo, preparar facturas o actualizar registros de clientes. En cambio, frases como «gestionar proyectos» o «apoyar al equipo» no aclaran qué harás durante la jornada ni quién supervisará tu trabajo. La ausencia de funciones específicas también dificulta saber si tu experiencia encaja con el puesto. Comprueba si el anuncio identifica herramientas, objetivos o entregables, como redactar informes en una hoja de cálculo, en lugar de limitarse a prometer crecimiento profesional.
Los requisitos deben guardar relación con las responsabilidades descritas. Si una vacante exige disponibilidad permanente, pero no detalla horarios, turnos o modalidad de trabajo, las condiciones quedan incompletas. También resulta poco claro pedir «actitud positiva» o «perfil dinámico» como sustituto de competencias concretas, como dominar un programa o atender en otro idioma. Busca parámetros verificables: años de experiencia solicitados, lugar de trabajo, horario y tareas principales. Una lista de exigencias sin explicación puede esconder un puesto distinto del anunciado.
Presión para responder de inmediato
Un mensaje que exige aceptar la oferta en pocas horas o amenaza con retirar la vacante si haces preguntas busca limitar el tiempo para leer las condiciones. Aunque algunas empresas fijan fechas para recibir candidaturas, eso no equivale a exigirte una decisión instantánea antes de conocer el salario, el horario o las tareas. La urgencia como condición de aceptación resulta especialmente preocupante cuando el anuncio presenta el puesto como una oportunidad irrepetible y evita responder preguntas básicas sobre el trabajo.
Si recibes una llamada o un correo con presión, no confirmes el puesto durante la conversación. Pide que te envíen por escrito la oferta completa y revisa si el plazo mencionado se refiere a presentar tu candidatura o a aceptar condiciones laborales. Un proceso razonable permite leer documentos y aclarar aspectos del puesto; frases como «responde ahora o pierdes la plaza» no aportan información sobre tus funciones. Conserva el mensaje original, incluida la hora límite indicada, para valorar exactamente qué te están exigiendo.
- Comprueba si el salario aparece como bruto o neto.
- Busca quién asigna y revisa tus tareas.
- Identifica si el horario incluye turnos o disponibilidad.
- Distingue entre plazo de candidatura y aceptación inmediata.
Cómo comprobar la empresa y al reclutador
Antes de responder, confirma que el empleador existe y que la vacante coincide con su actividad, ubicación y forma habitual de contratar. Busca el nombre legal de la empresa, su domicilio y sus canales oficiales; un anuncio que usa una marca conocida puede proceder de alguien ajeno a ella. La identidad del empleador debe poder corroborarse con datos que aparezcan en más de una fuente independiente.
Después, contrasta quién publica la oferta y quién se comunica contigo. Comprueba que el puesto aparece en los canales de la compañía o en un portal reconocido, y que el reclutador tiene una relación laboral verificable con esa organización. Si hay diferencias entre el anuncio, el sitio corporativo y el perfil de contacto, detente: una discrepancia verificable, como otro dominio o una razón social distinta, merece aclaración antes de continuar.
Revisar el sitio web y los canales oficiales
Escribe tú mismo la dirección del sitio corporativo en el navegador, en lugar de seguir únicamente el enlace del anuncio. Revisa que la página identifique a la empresa con el mismo nombre legal que figura en registros públicos y que incluya una dirección, teléfonos y actividad coherentes. Una web con errores visibles, contenido copiado o datos de contacto que llevan a otra compañía no confirma la autenticidad. La dirección del dominio también importa: una variación mínima del nombre, como una letra añadida, puede señalar una página ajena.
Busca la vacante en la página de empleo de la empresa y en sus perfiles sociales verificados, si los mantiene. Comprueba que el título, la ciudad, las responsabilidades y el identificador del puesto coincidan con el anuncio recibido. Si no aparece, contacta con la compañía mediante el teléfono o formulario publicado en su propio sitio y pregunta si reconoce la oferta. Conserva el enlace y el nombre del puesto; por ejemplo, “auxiliar contable, sede de Valencia”, para que el equipo de selección pueda localizarlo.
Confirmar el anuncio en portales confiables
Busca el título exacto de la vacante en portales de empleo conocidos y abre la publicación original, no solo una copia reproducida en redes o agregadores. Compara el nombre del empleador, la ubicación, la descripción y la fecha de publicación; diferencias sustanciales pueden indicar que alguien reutilizó una oferta legítima para difundir otra falsa. Fíjate también en quién figura como anunciante: una agencia de selección puede publicar en nombre de una empresa, pero debe identificar claramente a su cliente o explicar su papel.
Si encuentras la misma oferta en varios portales, confirma que las publicaciones remiten a la empresa o a una agencia identificable y que conducen al mismo proceso de candidatura. Una vacante duplicada con salarios, ciudades o requisitos distintos no queda validada por aparecer repetida. En cambio, un enlace desde el portal hacia la página corporativa y un código de vacante coincidente son señales favorables. Registra el nombre del portal, la fecha visible y el identificador, por ejemplo, “REF-4821”.
Verificar el correo y el perfil del reclutador
Examina el correo completo, no solo el nombre que aparece como remitente. En una empresa, el dominio suele corresponder al sitio corporativo; una cuenta gratuita o una dirección con letras adicionales requiere confirmación por un canal oficial. Compara el dominio después de la arroba con el que aparece en la web de la compañía, carácter por carácter. Si el mensaje afirma que escribe una consultora, verifica que esa firma exista y que su dirección coincida con la publicada en su sitio, no con una variante parecida.
Revisa el perfil profesional del reclutador y comprueba si indica el cargo, la empresa y una trayectoria coherente con la vacante. Busca su nombre en la página corporativa o en el directorio público de la organización, cuando exista, y llama a la central para confirmar que trabaja allí. Un perfil recién creado, con poca actividad o sin conexiones laborales verificables no prueba por sí solo un fraude, pero tampoco acredita su identidad. Solicita confirmación usando el contacto institucional y conserva el correo recibido con su remitente visible.
| Elemento | Señal favorable | Señal que requiere confirmación |
|---|---|---|
| Sitio corporativo | Dominio y datos legales coherentes | Nombre con letras añadidas o datos ajenos |
| Anuncio | Vacante coincidente en el portal oficial | Detalles distintos entre publicaciones |
| Correo del reclutador | Dominio institucional verificable | Cuenta gratuita o dominio parecido |
| Perfil profesional | Cargo y vínculo laboral corroborables | Trayectoria sin referencias verificables |
Solicitudes sospechosas de dinero o información
Durante el contacto con una empresa, presta atención a cualquier petición que condicione tu candidatura a entregar dinero o datos que no corresponden a esa etapa. Un reclutador legítimo puede pedir información básica para coordinar una entrevista, pero no necesita conocer tus claves bancarias ni recibir una fotografía de tu tarjeta. Si el mensaje combina urgencia con una solicitud inusual, detente antes de responder: la presión para actuar de inmediato es una señal de riesgo.
También importa el momento en que te piden cada dato. Antes de una oferta formal, compartir tu domicilio completo, número de identificación o información financiera puede exponerte a suplantación de identidad. Limita tus respuestas a lo necesario para el proceso y verifica quién recibirá la información, con qué propósito y mediante qué canal. Protege tus datos sensibles, incluso si el mensaje incluye el logotipo de una empresa conocida.
Pagos por entrevistas, capacitación o equipos
Ninguna entrevista de trabajo debería exigirte pagar una tarifa de inscripción, reservar una plaza o cubrir el costo de una supuesta evaluación. Desconfía si te solicitan una transferencia a una cuenta personal, una tarjeta de regalo o un pago mediante una aplicación para continuar con la selección. Aunque el mensaje prometa reembolsarte después de la contratación, no envíes dinero para asegurar una entrevista o una vacante.
Las ofertas falsas también pueden presentar la capacitación obligatoria o el envío de un portátil como gastos que debes adelantar. Por ejemplo, podrían pedirte que compres el equipo a un proveedor indicado por el reclutador y prometer un reembolso posterior. Antes de pagar, confirma la política de compras con la empresa mediante un contacto obtenido en su sitio oficial. Una transferencia a un particular o un cheque que debas devolver parcialmente son motivos para detenerte.
Solicitudes prematuras de documentos bancarios o de identidad
Antes de que exista una oferta formal y un proceso de contratación verificable, no envíes una copia del pasaporte, documento nacional de identidad o permiso de residencia sin una razón clara. Un supuesto reclutador puede afirmar que necesita esos archivos para «reservar» el puesto; sin embargo, la urgencia no justifica compartirlos por un chat o una cuenta de correo gratuita. Pregunta qué trámite requiere el documento y quién lo gestionará.
Los datos bancarios también deben tratarse con cautela. Para el pago de un salario, una empresa puede solicitar información de cuenta durante la incorporación, pero no necesita tu contraseña, PIN, código de verificación ni acceso a la banca electrónica. Si te piden una foto de la tarjeta o un código enviado por tu banco, no lo facilites. Nunca compartas credenciales, aunque quien las solicite diga trabajar en nómina o recursos humanos.
Enlaces, formularios y archivos potencialmente maliciosos
Un enlace a un formulario puede servir para recopilar datos personales sin que adviertas quién los controla. Antes de abrirlo, revisa con cuidado el dominio y comprueba que coincide exactamente con el sitio oficial de la empresa; una dirección con letras añadidas o una terminación distinta puede imitarlo. Si el formulario pide identificación, datos bancarios o contraseñas antes de una oferta formal, no lo completes ni cargues documentos.
Los archivos adjuntos también pueden ocultar programas dañinos o páginas de inicio de sesión falsas. Desconfía de documentos que te pidan habilitar macros, instalar una aplicación o introducir la contraseña de tu correo para ver una descripción del puesto. Confirma con el reclutador por un canal independiente antes de abrir archivos inesperados, especialmente si llegan como instaladores o comprimidos protegidos por contraseña. No ingreses códigos de acceso en páginas abiertas desde un mensaje de empleo.
- Conserva el mensaje original y sus encabezados.
- Anota el nombre de usuario y la dirección del remitente.
- Guarda los comprobantes de transferencias o compras.
Cómo evaluar la comunicación y el proceso de selección
Durante el intercambio con la empresa, fíjate en si cada mensaje encaja con el puesto, la persona que lo envía y la etapa de selección. Un cambio de interlocutor puede ser normal, pero deberían explicarte quién participa y qué función cumple. También resulta razonable que te indiquen cómo será la entrevista, cuánto durará y qué temas abordarán. Si recibes instrucciones vagas, contradicciones repetidas o presión para responder de inmediato, presta atención a la falta de coherencia.
En una selección legítima, puedes pedir que te aclaren el calendario, las responsabilidades y las condiciones básicas antes de avanzar. La respuesta debe ser concreta y mantener el mismo sentido en el correo, la llamada y la entrevista. Contrasta, por ejemplo, el nombre del cargo y la modalidad de trabajo con lo que figura en la oferta; una discrepancia sin explicación merece cautela. Conserva el hilo de mensajes donde aparece el nombre de la empresa y del reclutador.
| Aspecto | Comunicación coherente | Señal de alerta |
|---|---|---|
| Identidad | Nombre y cargo identificables | Firmas o interlocutores cambiantes |
| Entrevista | Formato y horario explicados | Solo mensajes, sin motivo claro |
| Condiciones | Funciones y modalidad precisas | Datos que se contradicen |
Errores de identidad y datos contradictorios
Al recibir un correo, comprueba que el nombre del remitente, su cargo y la empresa coincidan con los datos que ya te comunicaron. Un reclutador que firma como responsable de selección, pero luego se presenta como gerente de otra entidad, debe explicar el vínculo. Revisa también el dominio de la dirección: una variación extraña respecto al nombre de la compañía puede indicar suplantación. Los cambios sin explicación en la identidad o el puesto son más relevantes que un error tipográfico aislado.
Asimismo, compara las funciones descritas en la entrevista con las de la oferta y pregunta por cualquier diferencia concreta. Si el anuncio habla de atención al cliente y la conversación deriva hacia ventas con objetivos distintos, solicita que te aclaren cuál es el trabajo real. Fíjate en discrepancias sobre quién sería tu responsable, dónde trabajarías o qué horario cumplirías. Una explicación clara y consistente debe identificar el cargo y la entidad que te contrataría, no limitarse a pedirte confianza.
Entrevistas exclusivamente por mensajería
Una entrevista por chat no demuestra por sí sola que la oferta sea falsa, pero conviene conocer el motivo y el formato. Algunas empresas realizan un primer contacto escrito; aun así, deberían identificar al entrevistador y explicarte cómo se evaluarán tus respuestas. Si todo el proceso ocurre en una aplicación de mensajería, no aceptes como prueba suficiente un perfil con logotipo o una foto corporativa. La identidad verificable debe acompañar cualquier conversación sobre el puesto.
Observa también el ritmo y el contenido del intercambio. Respuestas automáticas que no atienden lo que preguntas, preguntas copiadas sin relación con tu experiencia o una oferta inmediata sin conversación profesional son señales de alerta. Puedes pedir una llamada de voz o una videollamada con alguien que explique las funciones y responda preguntas específicas. Si la otra parte rechaza cualquier contacto alternativo y mantiene la selección en un chat informal, el proceso carece de una instancia clara para evaluar el puesto.
Ausencia de contrato o de información verificable
Antes de aceptar, pide que te detallen por escrito las funciones, la jornada, el lugar de trabajo y la entidad que figurará como empleadora. En España, la relación laboral debe formalizarse conforme a la normativa aplicable; las condiciones no deberían quedar reducidas a promesas en un chat. Pregunta quién enviará el contrato y en qué momento podrás leerlo. La razón social identificable y las condiciones por escrito son datos básicos para entender qué te ofrecen.
También es razonable solicitar una descripción del puesto o información corporativa que puedas contrastar, como la página oficial de empleo o el correo de recursos humanos. Desconfía si el reclutador evita decir qué empresa contratará, cambia las condiciones al hablar del documento o afirma que no hace falta contrato. No confundas una demora administrativa explicada con una negativa persistente a concretar los términos: antes de dar tu aceptación, debes conocer el cargo, la remuneración acordada y la identidad del empleador.
Qué hacer ante una oferta sospechosa
Si detectas indicios de fraude durante el contacto, detén la conversación y no envíes documentos, códigos de verificación ni más datos personales. Evita abrir archivos o enlaces que te haya remitido el supuesto reclutador, y no respondas a nuevas solicitudes desde otros números o cuentas. Si ya compartiste información, anota qué entregaste y cuándo; ese registro te servirá al proteger tus cuentas y explicar el incidente al banco o a la plataforma.
Actúa desde canales oficiales y por separado: protege tus accesos, avisa a la entidad financiera si hubo datos de pago y comunica el anuncio al sitio donde apareció. No pagues para recuperar dinero ni para retirar una supuesta candidatura. Si hay amenazas, uso de tu identidad o una pérdida económica, conserva los comprobantes y presenta una denuncia ante las autoridades competentes de tu país.
Guardar pruebas y bloquear al remitente
Antes de bloquear el contacto, conserva capturas completas del anuncio, el perfil, los mensajes, los correos y cualquier documento recibido. Incluye el nombre de usuario, el número o la dirección de correo, la fecha visible y el enlace de la publicación; si el anuncio desaparece, esos datos pueden ser difíciles de recuperar. No edites las capturas y guarda también los archivos originales en un lugar seguro, sin volver a abrir adjuntos sospechosos.
Después, bloquea al remitente en la aplicación, el correo o la red profesional, y marca sus mensajes como fraude o suplantación si existe esa opción. Si usó varios perfiles, guarda primero la información de cada uno y bloquea cada cuenta por separado. Evita responder para confrontarlo: una respuesta confirma que tu cuenta está activa. Conserva el mensaje original en una carpeta aislada, en lugar de reenviarlo a tus contactos.
Cambiar contraseñas y contactar al banco si es necesario
Si compartiste una contraseña, cámbiala de inmediato desde la página o aplicación oficial del servicio, no desde un enlace enviado por el reclutador. Actualiza también esa clave en otras cuentas donde la reutilizaste, empezando por el correo electrónico, porque permite restablecer otros accesos. Cierra las sesiones abiertas en dispositivos desconocidos y activa la verificación en dos pasos con una aplicación autenticadora o una llave de seguridad.
Cuando hayas enviado datos de una tarjeta, una cuenta bancaria o una transferencia, llama al banco usando el número impreso en la tarjeta o el sitio oficial. Explica qué información entregaste y cuándo; pide que revisen movimientos, bloqueen la tarjeta o detengan una operación si todavía es posible. No compartas códigos de autorización con quien te contacte después diciendo que representa al banco. Anota el número de gestión y el nombre de la entidad que atendió tu aviso.
Reportar la oferta en la plataforma y ante las autoridades
En la plataforma donde viste la vacante, usa la función para denunciar el anuncio y selecciona la categoría más cercana a fraude, suplantación o solicitud engañosa. Adjunta capturas y señala el perfil, el enlace y cualquier correo o teléfono utilizado; evita publicar tus datos personales en comentarios visibles. Incluye el texto exacto de las solicitudes de dinero o información, si las hubo, para que el equipo de moderación pueda revisar el caso.
Si sufriste una pérdida, entregaste documentos de identidad o recibiste amenazas, presenta una denuncia ante la policía o la unidad de ciberdelitos de tu país. Lleva el registro de mensajes, comprobantes de pago, datos del remitente y el número de gestión del banco, si corresponde. Solicita una copia o constancia de la denuncia y guárdala junto con las pruebas. Si el anuncio apareció en más de un sitio, repórtalo también en cada plataforma.
- Guarda los correos en formato original, con sus encabezados.
- Conserva comprobantes de transferencias y recibos.
- Registra los enlaces completos de perfiles y anuncios.
Hábitos para buscar empleo de forma segura
Al postular, mantén una rutina que reduzca la exposición de tus datos y deje constancia de cada contacto. Usa un correo profesional exclusivo para candidaturas y guarda los mensajes, enlaces y archivos recibidos en una carpeta identificable. Antes de enviar un documento, revisa el nombre del destinatario y el dominio de su dirección; un cambio mínimo en la escritura puede llevarte a una página ajena. Conserva un registro con el cargo, la fecha y el canal utilizado.
Además, separa la búsqueda laboral de tus cuentas personales y evita responder con prisa desde redes públicas o dispositivos compartidos. Si debes completar un formulario, limita los campos a los necesarios para evaluar tu candidatura y no adjuntes documentos sensibles por iniciativa propia. Detén el trámite si alguien te presiona para actuar de inmediato o te pide instalar programas desconocidos; anota el nombre del archivo y la dirección desde la que llegó.
Usar portales y canales oficiales
Prioriza la página de empleo de la empresa y los portales reconocidos que permitan identificar al empleador y la vacante. Accede escribiendo la dirección en el navegador o mediante el sitio corporativo, en vez de confiar en un enlace recibido por mensaje. Comprueba que el anuncio indique funciones, ubicación o modalidad, requisitos y un canal de postulación coherente. Guarda la URL exacta y una captura del aviso, sobre todo si desaparece después de enviar tu candidatura.
También puedes verificar si la vacante aparece en las cuentas oficiales de la organización, sin asumir que un perfil con logotipo es auténtico. Revisa el nombre de usuario, el historial de publicaciones y los enlaces que conducen al dominio empresarial; ante diferencias, contacta a la compañía usando el teléfono publicado en su sitio oficial. No compartas contraseñas ni códigos de acceso para completar una postulación. En la tabla puedes registrar qué canal utilizaste y qué dato concreto confirmaste.
| Canal | Qué revisar | Dato que conviene guardar |
|---|---|---|
| Sitio de empleo de la empresa | Dominio y descripción del puesto | URL de la vacante |
| Portal de empleo | Identidad del empleador y fecha del anuncio | Captura del aviso |
| Cuenta oficial en redes | Usuario y enlace al sitio corporativo | Nombre de la cuenta |
Limitar la información compartida
Al enviar tu candidatura, proporciona solo los datos necesarios para valorar tu experiencia, como tu nombre, un medio de contacto y un currículo adaptado al puesto. Puedes omitir información que no sea pertinente, como números de cuentas bancarias, contraseñas, códigos de verificación o copias de documentos de identidad durante las primeras etapas. El número de cuenta nunca es un requisito de selección; los datos para el pago se gestionan después de una contratación formal, por canales apropiados.
Asimismo, revisa los metadatos y el contenido del archivo antes de adjuntar tu currículo: elimina dirección domiciliaria completa, referencias con teléfonos privados y datos de terceros que no hayan autorizado su difusión. Si el formulario solicita información sensible sin explicar su finalidad, no lo completes hasta obtener una respuesta clara por un canal oficial. Envía el documento en un formato común y con un nombre neutro, por ejemplo, “CV_Nombre_Apellido.pdf”, sin incluir tu número de identificación.
Consultar a personas de confianza
Cuando una oferta te genere dudas, comparte el anuncio y el mensaje de contacto con alguien de confianza antes de responder. Pídele que revise contigo el dominio del correo, el nombre de la empresa y el tipo de información solicitada; una segunda mirada puede detectar una dirección con letras intercambiadas o un enlace que no coincide con el sitio corporativo. No reenvíes documentos personales para pedir opinión: basta con ocultar tu teléfono, domicilio y otros datos privados.
Si conoces a alguien que trabaja en la organización, consulta por un canal independiente, como su correo corporativo o una conversación directa, no mediante los datos incluidos en la oferta. También puedes pedir orientación a un servicio público de empleo, una oficina universitaria de carreras o una asociación profesional de tu sector. Describe los hechos con precisión, conserva el anuncio y anota quién te respondió; por ejemplo, registra el nombre de la oficina y la fecha de la consulta.
Conclusión
Para cerrar tu búsqueda, trata cada oferta con criterio y verifica sus datos antes de compartir información personal. Comprueba que el puesto aparezca en los canales oficiales de la empresa, confirma la identidad del reclutador y desconfía de promesas de contratación inmediata sin entrevista. Una solicitud de dinero para obtener el empleo, comprar materiales o reservar una vacante es una señal de alerta. También puedes consultar la guía ¡Empleos Falsos! 7 puntos para identificarlos para reconocer indicios frecuentes.
Si detectas inconsistencias, detén la conversación, conserva capturas de la oferta y los mensajes, y evita enviar documentos o datos bancarios. Busca el sitio web oficial por tu cuenta, no mediante enlaces recibidos, y contacta a la empresa usando el teléfono o correo publicado allí. Si ya compartiste información, cambia las contraseñas afectadas y comunícate con tu banco cuando corresponda. Una oferta legítima debe permitirte conocer con claridad las funciones, el proceso de selección y quién te está contratando; guarda el nombre de la empresa y del reclutador junto con el anuncio.
