KINGNEWSWIRE // COMUNICADO DE PRENSA // Voluntarios de la Iglesia de Scientology, «Jóvenes por los Derechos Humanos» y la Fundación MEJORA reparten material educativo sobre la Declaración Universal de los Derechos Humanos, mientras la capital de España se enfrenta a un nuevo debate sobre la vivienda, la participación ciudadana y las libertades fundamentales.
MADRID, España — 19 de octubre de 2026 — Voluntarios asociados a la Iglesia de Scientology de Madrid, Juventud por los Derechos Humanos y la Fundación MEJORA, una fundación española que goza de estatus consultivo especial ante el Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas (ECOSOC), han llevado la educación en derechos humanos directamente a las calles de la capital española, distribuyendo folletos informativos diseñados para ayudar a residentes y visitantes a comprender mejor los 30 artículos de la Declaración Universal de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas.
La iniciativa forma parte de un programa educativo internacional respaldado por la Iglesia de Scientology, que utiliza materiales impresos, recursos audiovisuales y actividades de divulgación comunitaria para explicar los derechos fundamentales en un lenguaje accesible.
La actividad llega en un momento especialmente relevante para Madrid, donde el debate público sobre la vivienda, los desahucios y las protecciones sociales se ha intensificado tras semanas de manifestaciones y un campamento de protesta que sigue en pie en la Puerta del Sol, una de las plazas públicas más conocidas de la ciudad.
Aunque la iniciativa de educación en derechos humanos es independiente de las protestas por la vivienda, ambas tienen lugar en un contexto de mayor atención pública hacia los derechos fundamentales, la participación ciudadana y las responsabilidades de las instituciones democráticas.
Llevar la Declaración Universal a la vida cotidiana
Los voluntarios están distribuyendo ¿Qué son los derechos humanos?, un folleto educativo que presenta los 30 artículos de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 10 de diciembre de 1948.
La publicación explica derechos como la igualdad ante la ley, la libertad de expresión, la libertad de pensamiento y de religión, la libertad de reunión pacífica, la educación y el acceso a un nivel de vida adecuado.
En lugar de centrarse en una cuestión política concreta, la campaña educativa pretende mejorar la concienciación general sobre los principios contenidos en la Declaración y su relevancia para las situaciones cotidianas.
El programa está dirigido a nivel internacional por Youth for Human Rights International y United for Human Rights, dos iniciativas educativas respaldadas por la Iglesia de la Cienciología que proporcionan recursos a colegios, organizaciones comunitarias, voluntarios y personas interesadas en la educación en derechos humanos.
Entre sus materiales se incluyen folletos impresos, guías didácticas, el documental La historia de los derechos humanos y una serie de 30 anuncios cortos de servicio público que ilustran los distintos artículos de la Declaración a través de situaciones pensadas para que resulten comprensibles en diferentes culturas y grupos de edad.
El énfasis en materiales educativos accesibles refleja un reto más amplio en la educación en derechos humanos: hacer que los principios reconocidos internacionalmente resulten comprensibles fuera de los entornos jurídicos e institucionales especializados.
Las protestas por la vivienda en Madrid ponen de relieve los derechos sociales
La campaña de distribución coincide con un debate inusualmente visible sobre los derechos de vivienda en España. Desde el 26 de septiembre, los manifestantes mantienen un campamento en la Puerta del Sol de Madrid, una plaza céntrica conocida internacionalmente por su papel en importantes movilizaciones cívicas, incluido el movimiento de protesta español de 2011.
La protesta ha llamado la atención sobre el aumento de los costes de la vivienda, el acceso a una vivienda asequible, los procedimientos de desahucio y las responsabilidades de las autoridades públicas. También ha suscitado un debate político y jurídico sobre la presencia continuada de manifestantes en uno de los principales espacios públicos de Madrid.
Estos acontecimientos constituyen un ejemplo contemporáneo de varios principios recogidos en la Declaración Universal. El artículo 25 reconoce el derecho de toda persona a un nivel de vida adecuado que le asegure la salud y el bienestar, lo que incluye la vivienda, la alimentación, el vestido, la asistencia médica y los servicios sociales necesarios.
Los artículos 19 y 20 abordan la libertad de expresión y de reunión pacífica, mientras que el artículo 1 establece el principio de que todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos.
La Declaración en sí misma no es un tratado internacional vinculante, pero sus principios han influido en posteriores acuerdos internacionales de derechos humanos y marcos constitucionales, incluidos los desarrollados en toda Europa.
La campaña educativa respaldada por Scientology tiene como objetivo principal dar a conocer más ampliamente los principios subyacentes de los derechos humanos, independientemente de las posiciones políticas individuales.
Educación en derechos humanos y valores cívicos europeos
En toda Europa, la protección de los derechos fundamentales está integrada en instituciones y marcos jurídicos como el Convenio Europeo de Derechos Humanos y la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea.
Aunque estos instrumentos difieren en su alcance y aplicación jurídica, comparten principios con la Declaración Universal, en particular en lo que respecta a la dignidad humana, la igualdad, las libertades fundamentales y la protección contra la discriminación.
Para las organizaciones de la sociedad civil dedicadas a la educación pública, explicar estos principios en términos accesibles representa una forma de contribuir a una participación ciudadana informada.
Ivan Arjona, representante de la Iglesia de la Cienciología ante la Unión Europea, la OSCE, el Consejo de Europa y las Naciones Unidas, relacionó la iniciativa de Madrid con el compromiso europeo más amplio con los derechos humanos.
«El compromiso de Europa con la dignidad humana, las libertades fundamentales y el Estado de derecho no puede depender únicamente de las instituciones o de los textos jurídicos. También depende de que los ciudadanos conozcan sus derechos y respeten los de los demás. En momentos de intenso debate público, la educación en derechos humanos ayuda a sentar una base común para la participación ciudadana, el desacuerdo pacífico y el respeto mutuo. Hacer que estos principios sean comprensibles y accesibles es una contribución práctica que los voluntarios pueden aportar a la vida democrática».
La campaña de Madrid sigue este enfoque educativo al poner la información directamente en manos del público, en lugar de limitar las actividades de sensibilización a conferencias, aulas o actos formales.
Un programa internacional con participación local
Youth for Human Rights International fue fundada en 2001 por la educadora Dra. Mary Shuttleworth, quien creció en Sudáfrica durante el apartheid y se involucró en iniciativas educativas para fomentar la concienciación sobre las libertades fundamentales.
Posteriormente, la iniciativa se convirtió en un programa internacional, con materiales educativos diseñados para su uso en diversos entornos culturales y comunitarios. La Iglesia de Scientology ha apoyado la producción y distribución de estos recursos, basándose en el interés por los derechos humanos expresado por el fundador de Scientology, L. Ron Hubbard.
En un ensayo de 1969, Hubbard se refirió a la Declaración Universal de los Derechos Humanos y abogó por su aplicación como medio para proteger las libertades individuales y mejorar las relaciones entre los gobiernos y los ciudadanos.
Ese énfasis pasó a formar parte del posterior apoyo de la Iglesia a iniciativas humanitarias y educativas, incluidas campañas destinadas a la sensibilización sobre los derechos humanos, la prevención de las drogas y la mejora de la comunidad.
En España, la Iglesia de Scientology ha mantenido su presencia desde la década de 1960 e inauguró su primera iglesia en 1980. A través de su congregación de Madrid y de los voluntarios asociados en numerosas otras ciudades españolas, la Iglesia sigue apoyando actividades educativas de base comunitaria, incluida la distribución de materiales sobre derechos humanos.
La iniciativa actual ilustra cómo un programa educativo desarrollado a nivel internacional puede aplicarse a escala local, llegando a las personas en espacios públicos cotidianos en un momento en el que cuestiones como la dignidad, los derechos sociales y la participación democrática ocupan un lugar destacado en el debate público.
Acerca de la Iglesia de Scientology en Europa
Fundada por L. Ron Hubbard, la Iglesia de Scientology cuenta con iglesias, misiones, grupos afiliados y miembros en todo el continente europeo. Sus comunidades apoyan iniciativas educativas, preventivas y humanitarias centradas en la sensibilización sobre los derechos humanos, la prevención de las drogas, la educación moral y la mejora de la comunidad. El reconocimiento legal de Scientology como religión y, en determinadas jurisdicciones, como organización religiosa benéfica o de interés público, se ha consolidado a través de resoluciones judiciales y administrativas en varios países europeos. Sus programas hacen hincapié en la educación, la prevención y la participación voluntaria en iniciativas destinadas a beneficiar a las comunidades locales.
