Mar, 28 Jul 2026 16:59
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El comienzo de la primera cuarentena en la historia de la humanidad

El comienzo de la primera cuarentena en la historia de la humanidad

Fruto de una política racional, este acontecimiento ocurrió el 27 de julio de 1377 en la república adriática de Ragusa (hoy Dubrovnik). Ese día, el Gran As…

Fruto de una política racional, este acontecimiento ocurrió el 27 de julio de 1377 en la república adriática de Ragusa (hoy Dubrovnik).

Ese día, la Gran Asamblea de la ciudad adoptó un acto legal que cambió para siempre la lucha contra las enfermedades infecciosas y sentó las bases de la epidemiología moderna.

En una época en la que la peste negra asolaba Europa y la gente buscaba una explicación para la plaga en la ira de Dios o en el movimiento de los planetas, la pequeña república marítima hizo algo revolucionario: introdujo la primera cuarentena estatal oficialmente organizada en el mundo.

La sombra de la peste negra y la pesadilla del Adriático

Para comprender la magnitud de esta decisión hay que remontarse a mediados del siglo XIV. Entre 1347 y 1351, la devastadora ola de la peste bubónica arrasó el continente, acabando con entre un tercio y la mitad de la población de Europa. Para un próspero centro comercial como Ragusa, cuya riqueza se debía enteramente al intenso comercio marítimo y terrestre, las epidemias equivalían a una sentencia de muerte.

Ante cada nuevo rumor de peste, las ciudades de Europa de aquella época reaccionaban de forma primitiva y entraban en pánico: cerraban completamente sus puertas, interrumpían todo el comercio y paralizaban sus vidas.

Para Ragusa, sin embargo, el aislamiento total significó la quiebra económica. Los ciudadanos y gobernantes de la ciudad se dieron cuenta de que se necesitaba un enfoque nuevo y más inteligente: una forma de proteger la salud de las personas sin destruir el comercio.

La Ley de 1377 y la “Trentina”

El 27 de julio de 1377, el ayuntamiento de Ragusa votó la decisión histórica recogida en el famoso “Libro Verde” de la república bajo el título “Veniens de locis pestiferis non intret Ragusium nel distritoum”.

La ley establecía que todos los comerciantes, pasajeros y tripulaciones de barcos que llegaran de regiones afectadas por la peste debían pasar exactamente 30 días en lugares aislados cerca de la ciudad, primero en las cercanas islas rocosas de Mljet y Cavtat. Durante este período, los encarcelados estaban obligados a vigilar su salud, mientras las autoridades de la ciudad les proporcionaban alimentos y agua potable.

Este aislamiento de 30 días se llamó inicialmente “trentina” en italiano (de trenta – treinta). Posteriormente, en base a la experiencia acumulada y a las observaciones médicas, el período de aislamiento se amplió a 40 días para garantizar el cumplimiento completo del período de incubación de la enfermedad. Fue esta medida de cuarenta días la que dio origen a la palabra que hoy todo el mundo conoce: cuarentena (del italiano quaranta – cuarenta).

El genio médico de Ragusa y los Lazaretti

Lo que hace que el modelo de Dubrovnik sea único para su época es su humanidad y su sorprendente organización para el siglo XIV. Mientras que en otras partes de Europa los enfermos eran abandonados o quemados, Ragusa construyó el primer sistema completo del mundo de salas de aislamiento especializadas, llamadas lazaretos.

En los siglos XV y XVI, justo en la costa, junto a la ciudad, se construyó el grandioso complejo de los Lazaretos de Ploce: una enorme estructura de piedra con patios separados, almacenes y viviendas, donde se fumigaban y ventilaban las mercancías y donde la gente pasaba sus 40 días en condiciones seguras e higiénicas.

Los resultados fueron asombrosos. Gracias a un control estricto pero pragmático, Ragusa logró sobrevivir a las posteriores oleadas de plaga con muchas menos víctimas que sus rivales vecinos como Venecia y Génova, preservando tanto las vidas de sus ciudadanos como su situación económica en el Adriático.

Un legado que aún hoy salva vidas

La decisión de Ragusa del 27 de julio de 1377 transformó una pequeña república en pionera de la salud pública. Su invento fue rápidamente adoptado por la República de Venecia y más tarde por el mundo entero, convirtiéndose en un pilar de la seguridad médica internacional.

Hoy, más de seis siglos después, cuando la palabra “cuarentena” ha vuelto a formar parte del día a día de todos nuestros tiempos, los muros de las antiguas enfermerías de Dubrovnik siguen recordándonos ese momento histórico. El día en que la razón humana y el arte de gobernar prevalecieron sobre el pánico y el miedo ciego a lo desconocido.

Publicado anteriormente en The European Times.

News desk

Periodista especializado en noticias europeas y política internacional.