Comunicado de www.vaticannews.va —
La alerta fue lanzada por Save the Children. Madagascar, una gran isla del océano Índico situada frente a la costa sureste de África, es uno de los países más vulnerables a los efectos de la crisis climática. Según la Clasificación Integrada de las Fases de la Seguridad Alimentaria (IPC, por sus siglas en inglés), el período de escasez que precede a la próxima cosecha podría empujar a más de 426.000 personas a una situación de emergencia alimentaria, más del doble del nivel actual.
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En Madagascar, para finales de este año, el número de personas que vivirán en condiciones de inseguridad alimentaria crítica podría aumentar un 75 %, alcanzando los 3,72 millones, lo que equivale a aproximadamente el 10 % de la población. Además, entre mayo de 2026 y abril de 2027, se estima que alrededor de 502.000 niños menores de cinco años —uno de cada diez— y 21.000 mujeres embarazadas o en período de lactancia padecerán o seguirán sufriendo desnutrición aguda. De ellos, cerca de 78.000 niños podrían desarrollar desnutrición aguda grave, la forma más peligrosa de desnutrición.
Esta es la alarma lanzada por Save the Children ante el agravamiento de la crisis alimentaria en la llamada «isla roja», la cuarta isla más grande del mundo, situada en el océano Índico, frente a la costa sureste de África y separada del continente africano por el canal de Mozambique.
La vulnerabilidad ante las crisis
Madagascar es uno de los países más vulnerables a los efectos de la crisis climática. En los últimos años, las sequías prolongadas, los ciclones tropicales y las precipitaciones irregulares han afectado gravemente las cosechas, agravando una situación ya marcada por la pobreza generalizada, la fragilidad económica y el aumento de los precios de los alimentos.
La situación se ve aún más complicada por las debilidades estructurales del país, donde gran parte de la población depende de la agricultura de subsistencia, las infraestructuras siguen siendo deficientes —especialmente en las zonas rurales— y el acceso a los servicios de salud y de protección social es limitado.
Según la Clasificación Integrada de las Fases de la Seguridad Alimentaria (IPC, por sus siglas en inglés), el período de escasez que precede a la próxima cosecha podría empujar a más de 426.000 personas a una situación de emergencia alimentaria, más del doble del nivel actual.
Ya en abril pasado, el Gobierno declaró durante 15 días el estado de emergencia energética nacional, después de que las consecuencias de la guerra en Oriente Medio y las interrupciones en el suministro comenzaran a afectar la vida cotidiana, la economía y el funcionamiento de los servicios públicos, especialmente en Antsirabe, una ciudad situada en las tierras altas centrales de Madagascar, a unos 170 kilómetros al sur de la capital, Antananarivo.
El llamamiento de Save the Children
El llamamiento de Save the Children
Save the Children pide, por tanto, un aumento urgente de la financiación internacional para la asistencia alimentaria, los programas nutricionales, el acceso a los servicios sanitarios y el apoyo a las familias más vulnerables.
La Organización, presente en el país desde 2016, interviene en los sectores de la nutrición, la educación, la protección de la infancia y la asistencia económica, pero advierte que la crisis alimentaria está destinada a agravarse debido al período de escasez que precede a la cosecha, al aumento de los precios de los productos alimentarios y a los cada vez más frecuentes impactos relacionados con la crisis climática, haciendo indispensable una intervención urgente para salvar vidas humanas y proteger los medios de subsistencia.
«Cuando la comida escasea, son siempre los niños quienes pagan el precio más alto. Sin un apoyo inmediato, cientos de miles de menores corren el riesgo de sufrir desnutrición, enfermar y padecer consecuencias permanentes en su desarrollo», declaró Tatiana Dasy, representante nacional de Save the Children en Madagascar.
Se publicó primero como Madagascar: para finales de año, 3,7 millones de personas enfrentarán hambre crítica

