Comunicado de www.vaticannews.va — ![]()
En una intensa serie de visitas pastorales el Papa León XIV recorrerá algunos de los lugares más significativos de Italia, desde el Santuario de Pompeya y las calles de Nápoles hasta la Universidad La Sapienza en Roma, Pavía, Sant’Angelo Lodigiano y la isla de Lampedusa. Con encuentros con pobres, enfermos, jóvenes, académicos y migrantes, llevando un mensaje de esperanza, caridad y cercanía a las realidades más vulnerables del país.
Patricia Ynestroza – Ciudad del Vaticano
Hasta julio de este año, el Santo Padre León XIV tiene previsto realizar una serie de visitas pastorales que, aunque tienen lugar en distintos puntos de Italia, forman en realidad un único itinerario espiritual y humano. Pompei, Nápoles, Roma, Pavía, Sant’Angelo Lodigiano, Lampedusa y Acerra se convierten en estaciones de un mismo mensaje: una Iglesia que camina con su pueblo, que no se encierra en los templos, sino que se hace presente donde hay dolor, búsqueda, juventud, cultura y necesidad.
Pompei: la caridad como rostro visible del Evangelio
El 8 de mayo, León XIV inicia su jornada en Pompei, un lugar profundamente ligado a la devoción mariana y a la figura de Bartolo Longo, fundador del Santuario y símbolo de conversión y entrega. Antes de cualquier ceremonia solemne, el Papa se encuentra con el “Templo de la Caridad”, es decir, con personas que viven situaciones de fragilidad y exclusión, acogidas en los centros del Santuario. Este gesto marca el sentido del día: la Iglesia no puede hablar de Dios sin tocar las heridas del ser humano.
Luego, el Pontífice entra en el Santuario, donde lo esperan enfermos y personas con discapacidad, y realiza momentos de veneración y oración, incluyendo la visita a la capilla de Bartolo Longo. Todo desemboca en el momento central: la celebración eucarística en la plaza, acompañada por la tradicional súplica a la Virgen de Pompei. Allí, ante miles de fieles, la fe popular se convierte en fuerza colectiva, en esperanza compartida y en renovación espiritual. Pompei, en esta visita, se presenta como un mensaje claro: la oración auténtica siempre conduce a la caridad.
Nápoles: una Iglesia que abraza a una ciudad herida y viva
Ese mismo día, por la tarde, el Papa se traslada a Nápoles. En la Catedral, León XIV se reúne con el clero y los consagrados en un ambiente de adoración eucarística y escucha del Evangelio. Es un momento íntimo, donde el Papa recuerda a sacerdotes y religiosos que su misión no consiste en administrar estructuras, sino en acompañar al pueblo, servir y sostener la fe en tiempos difíciles.
Más tarde, en la Plaza del Plebiscito, el encuentro con la ciudadanía se convierte en un gran acto popular. Allí, el Pontífice no solo habla a los creyentes, sino a toda la sociedad, en un espacio abierto donde convergen autoridades, familias, jóvenes y comunidades locales. El acto final de consagración a la Virgen María y la bendición concluyen la jornada.
Universidad La Sapienza: el encuentro entre fe y ciencia
El 14 de mayo, León XIV visita la Universidad La Sapienza, uno de los centros académicos más importantes de Europa. El Papa comienza con un momento de oración en la capilla universitaria “Divina Sapienza” y saluda a un grupo de estudiantes. Posteriormente, se dirige al campus central y se encuentra con los jóvenes desde la gran escalinata monumental, en un gesto de cercanía directa.
Tras un encuentro privado con la Rectora y la firma del Libro de Honor, visita la exposición “Sapienza y el Papado”. El momento más significativo ocurre en el Aula Magna, donde se reúne con docentes y estudiantes.
Acerra: cercanía con las poblaciones de la “Terra dei Fuochi”
El sábado 23 de mayo, el Papa León XIV realizará una visita pastoral a Acerra (Nápoles) para encontrarse con las poblaciones de la llamada “Terra dei Fuochi”, un territorio duramente afectado por la contaminación ambiental y sus consecuencias sanitarias y sociales. La jornada estará marcada por el encuentro con familias que han sufrido pérdidas vinculadas al deterioro ambiental, así como con autoridades locales y representantes de diversos municipios.
Pavía: el Papa junto a los enfermos y la memoria de San Agustín
El 20 de junio, León XIV viaja a Pavía, donde une dos dimensiones profundamente humanas: la fragilidad de la enfermedad y la fuerza espiritual de la tradición cristiana. Su primera parada es el Centro Nacional de Adroterapia Oncológica, donde se atiende a pacientes, incluidos niños. Allí el Papa se encuentra con médicos, personal sanitario y familias.
Más tarde, en la Basílica de San Pietro in Ciel d’Oro, León XIV se reúne con la comunidad agustiniana y participa en una celebración de la Palabra con veneración de las reliquias de San Agustín. Finalmente, el Papa se dirige a la plaza para encontrarse con la ciudadanía.
Sant’Angelo Lodigiano: la santidad como respuesta concreta
Esa misma tarde, el Papa se traslada a Sant’Angelo Lodigiano, donde visita la parroquia dedicada también a Santa Francesca Cabrini, una de las grandes figuras misioneras de la Iglesia y protectora de los migrantes. En un ambiente de adoración eucarística y veneración, el Santo Padre pronuncia un discurso.
Lampedusa: la frontera del dolor y el grito de la humanidad
El 4 de julio, León XIV realiza una visita altamente significativa a Lampedusa, isla convertida en símbolo de la migración y de la tragedia del Mediterráneo. Allí, el Papa realiza gestos de gran impacto: visita el cementerio, deposita flores, se detiene ante la “Puerta de Europa” y se acerca al muelle Favaloro, donde bendice una placa que lo dedica a Papa Francisco.
El encuentro con algunos migrantes y la celebración de la Santa Misa, acompañada por la imagen de la Virgen de Portosalvo.
Se publicó primero como Próximas visitas pastorales del Papa en Italia: un solo camino de fe y cercanía
