Comunicado de www.vaticannews.va — ![]()
La Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó una resolución propuesta por Ghana que define la esclavitud transatlántica como el crimen más grave contra la humanidad y abre el tema de las reparaciones, a pesar de la oposición de Estados Unidos y Europa.
Stefano Leszczynski – Ciudad del Vaticano
Este miércoles fue adoptada una resolución propuesta por Ghana ante las Naciones Unidas para reconocer la esclavitud transatlántica como el «crimen más grave contra la humanidad» y para solicitar reparaciones, a pesar de la resistencia de Europa y Estados Unidos. Según Ghana, la medida es necesaria porque las consecuencias de la esclavitud —que entre los siglos XV y XIX vio cómo al menos 12,5 millones de africanos fueron deportados y vendidos— persisten aún hoy, incluso en forma de desigualdades raciales.
La votación y las divisiones internacionales
Durante la votación en la Asamblea General de las Naciones Unidas, 123 países apoyaron la resolución, que no es jurídicamente vinculante pero tiene un gran peso político. Tres países, entre ellos Estados Unidos e Israel, votaron en contra, mientras que 52 se abstuvieron, incluida la Unión Europea. El ministro de Relaciones Exteriores de Ghana, Samuel Ablakwa, declaró que la resolución hace referencia a la responsabilidad por los crímenes del pasado. El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, declaró ante la Asamblea que se necesita «una acción mucho más valiente» por parte de los Estados para hacer frente a las injusticias históricas. Los Países Bajos siguen siendo hasta ahora el único país europeo que ha presentado disculpas oficiales por su papel en la esclavitud.
La solicitud de disculpas y reparaciones
La resolución marca un nuevo paso en los esfuerzos de África por lograr que las antiguas potencias coloniales asuman su responsabilidad. La Unión Africana ya había iniciado el año pasado un proceso para definir entre sus 55 Estados miembros una posición común sobre las posibles formas de reparación. El texto invita a los Estados miembros a iniciar un diálogo sobre las reparaciones, que incluya disculpas formales, la restitución de objetos sustraídos, compensaciones financieras y garantías de no repetición.
Aumenta el debate glembalaje
En los últimos años, las demandas de reparaciones han cobrado impulso, pero también se registra una creciente oposición. Varios líderes occidentales se han declarado contrarios incluso a discutir el tema, argumentando que los Estados y las instituciones actuales no deberían ser considerados responsables de agravios históricos. Tanto la Unión Europea como Estados Unidos han expresado su preocupación por el hecho de que la resolución pueda implicar una jerarquía entre los crímenes de lesa humanidad, al considerar algunos más graves que otros.
Se publicó primero como ONU: la esclavitud, el «crimen más grave contra la humanidad»
