Comunicado de www.vaticannews.va —
El llamado de León XIV a la protección desde la concepción hasta su natural ocaso, en la audiencia general, con el pensamiento puesto en quienes viven en zonas de conflicto. Sus palabras en el saludo a los fieles provenientes de Polonia, donde hoy, 25 de marzo, se celebra la Jornada de la Santidad de la Vida. Y hablando a los peregrinos franceses, la invitación a rezar por los Pastores de la Iglesia para que ayuden a los creyentes “a comprometerse activamente en la edificación de la Iglesia»…
Tiziana Campisi – Ciudad del Vaticano
Mientras en Oriente Medio los conflictos y las hostilidades continúan sembrando muerte, desde la plaza de San Pedro, León XIV, durante la audiencia general, pide una vez más que se protejan las vidas humanas. El Pontífice alza su voz en el saludo a los peregrinos polacos, recordando que hoy, 25 de marzo, en Polonia se celebra la Jornada de la Santidad de la Vida, ocasión en la que se promueve la Adopción espiritual de un niño concebido, bendecida y apoyada por Juan Pablo II en 1994 y difundida en todo el mundo. Se trata de una oración diaria durante nueve meses por la vida de un niño concebido en peligro, que se puede iniciar en cualquier día del año. Iniciativas similares “son realmente necesarias”, dice el Papa, quien lanza un nuevo llamado:
En un tiempo marcado por la locura de la guerra es importante defender la vida desde la concepción hasta su natural ocaso.
Comprometerse para construir la paz
Dirigiéndose, además, a los fieles de habla francesa, el Obispo de Roma reitera su invitación a trabajar para favorecer la armonía entre los pueblos y pide rezar para apoyar la labor de quienes están encargados de guiar al Pueblo de Dios:
[ Recemos por los Pastores de la Iglesia, para que, actuando de manera colegial y comunitaria, puedan anunciar con ardor la Buena Nueva y ayudar a los fieles a comprometerse activamente en la edificación de la Iglesia y en la construcción de un mundo de paz. ]Ser valientes testigos de Cristo
Luego, el Pontífice, en sus palabras dirigidas a los presentes de habla árabe y a los provenientes de Tierra Santa, anima a todos los creyentes para que puedan llevar la Buena Nueva de Cristo y ser sus amorosos testigos:
Cada cristiano está llamado a ser un discípulo lleno de amor y un valiente mensajero para anunciar el Evangelio en todo el mundo.
Seguir el ejemplo de María
Y antes de despedirse, León XIV recuerda que en la jornada de hoy la Iglesia celebra la solemnidad de la Anunciación del Señor. “Que sea para todos una invitación a seguir el ejemplo de María Santísima –concluye– para estar siempre listos a cumplir la voluntad de Dios”.
Se publicó primero como El Papa: en la locura de la guerra es importante defender la vida en todas sus etapas
