Sáb, 7 Mar 2026 01:32
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Santa Sede: no al peso de la deuda externa que no respeta la dignidad humana

Santa Sede: no al peso de la deuda externa que no respeta la dignidad humana

Comunicado de www.vaticannews.va — Santa Sede: no al peso de la deuda externa que no respeta la dignidad humana

El arzobispo Ettore Balestrero, observador permanente ante la ONU en Ginebra, intervino en la 61ª sesión ordinaria del Consejo de Derechos Humanos: los países deudores deben adoptar internamente un sistema de buena gobernanza, los acreedores no deben agravar la pobreza.

Alessandro De Carolis – Ciudad del Vaticano

Tener que pagar una deuda exorbitante y no disponer del dinero necesario para «alimentar el bien común», es decir, satisfacer «necesidades básicas como la alimentación, el agua potable, la salud, la vivienda y la protección social». Es algo que ocurre «en demasiados países, especialmente en el Sur global», señala el arzobispo Ettore Balestrero, observador permanente ante la ONU en Ginebra, que ayer, 5 de marzo, intervino en la 61ª sesión ordinaria del Consejo de Derechos Humanos.

Crisis moral más que dilema económico

El prelado se detuvo a considerar aquellos Estados que «se enfrentan a decisiones imposibles: reembolsar a los acreedores o cumplir con las obligaciones fundamentales hacia su propia población». No se trata simplemente de un «dilema económico», sino que, para el representante pontificio, es más bien «una profunda crisis moral y de derechos humanos». Además, subraya, «una deuda excesiva reduce el margen fiscal, impone medidas de austeridad regresivas y perpetúa los ciclos de pobreza y desigualdad, lo que obstaculiza directamente la realización progresiva de los derechos económicos, sociales y culturales».

Buenas prácticas

Monseñor Balestrero se dirige tanto a los países deudores como a los acreedores. Los primeros, sostiene, «deberían comprometerse a adoptar un sistema fiscal que respete los principios de buena gobernanza, transparencia, responsabilidad y rendición de cuentas». Si la tributación y el gasto público «se perciben como equitativos y orientados al bien común, se favorece —afirma— la cohesión social y la adhesión voluntaria, ampliando así la capacidad del Estado para movilizar recursos». Por otra parte, los acreedores bilaterales, multilaterales y privados deben garantizar por su parte «que las prácticas crediticias respeten la dignidad humana y no agraven la pobreza y las dificultades».

No a los «préstamos depredadores»

Y contra la protección de esta dignidad están, sin duda, destaca el prelado, «deudas ilegítimas, competencia fiscal y préstamos depredadores», que «erosionan el contrato social y obstaculizan la capacidad de los Estados para cumplir con sus obligaciones fundamentales». El deseo final, retomado de las palabras de León XIV, es que a nivel internacional se haga «todo lo posible por superar las desigualdades globales […] que están creando profundas divisiones entre continentes, países e incluso dentro de cada sociedad».

Se publicó primero como Santa Sede: no al peso de la deuda externa que no respeta la dignidad humana

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Europa Hoy

Periodista especializado en noticias europeas y política internacional.