Lun, 2 Mar 2026 03:01
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El Papa en parroquia de Roma: Sanen las heridas del barrio con la bondad

El Papa en parroquia de Roma: Sanen las heridas del barrio con la bondad

Comunicado de www.vaticannews.va —

El Santo Padre visita la parroquia de la Ascensión de Nuestro Señor Jesucristo, en la periferia este de Roma, un territorio atravesado por numerosas fragilidades y golpeado por la criminalidad. El Pontífice anima a asumir la mirada de fe de Abraham, una luz que Cristo mostró a los apóstoles al transfigurarse: «Ante los problemas que desfiguran al hombre, anunciemos el Evangelio que transfigura la vida. Frente al mal, hagamos perceptible el Reino de Dios».

Daniele Piccini – Roma

El Papa llega a pie, en una pequeña procesión, al atrio de la iglesia para presidir la Misa. Cientos de personas lo rodean. Vuelve a la memoria aquella foto en blanco y negro, colgada en los salones parroquiales, de esta misma plaza en 1963, cuando la comunidad acogía a Juan XXIII. El cielo nublado atenúa hoy el blanco de la sotana papal.

Luz y oscuridad, color y grisura se entrelazan en las inquietudes suscitadas por las noticias internacionales y en los pliegues de un barrio frágil. Son el hilo conductor de la homilía pronunciada durante la Misa vespertina. Concelebran con el Papa el cardenal Baldo Reina, vicario para la diócesis de Roma; monseñor Alessandro Zenobbi, obispo del sector este; y los sacerdotes dehonianos a quienes está confiada la parroquia.

Visita pastoral del Papa León XIV a la parroquia de la Ascensión de Nuestro Señor Jesucristo, domingo 1 de marzo de 2026

Visita pastoral del Papa León XIV a la parroquia de la Ascensión de Nuestro Señor Jesucristo, domingo 1 de marzo de 2026   (@Vatican Media)

Salir de la propia zona de confort, como Abraham

Abraham, en el libro del Génesis, es un hombre en camino, como “cada uno de nosotros”, explica el Papa. Dejó “la tierra y la casa que guardaban los recuerdos de su pasado”. “Dios nos llama y a veces nos pide dejarlo todo”, añade.

Puede surgir la tentación de huir de la precariedad como de un vértigo que desestabiliza, cuando precisamente en su interior se esconde una promesa inesperada de grandeza. Con frecuencia -porque así razona el mundo- intentamos medirlo todo y tenerlo bajo control. Pero así perdemos la oportunidad de descubrir el verdadero tesoro, la perla preciosa que, como enseña el Evangelio, Dios ha escondido en nuestro campo.

Lo que le ocurrió al padre de la fe -primero la “pérdida” y luego la llegada a una “tierra nueva donde todo se convierte en bendición”- es también un modelo para los cristianos de hoy. Si nos dejamos llamar por la fe a ponernos en camino y a arriesgar decisiones nuevas de vida y de amor, dejaremos de temer perder algo, porque sentiremos que crecemos en una riqueza que nadie puede robar.

El Papa León XIV durante la santa misa en la parroquia de la Ascensión de Nuestro Señor Jesucristo, domingo 1 de marzo de 2026

El Papa León XIV durante la santa misa en la parroquia de la Ascensión de Nuestro Señor Jesucristo, domingo 1 de marzo de 2026   (@VATICAN MEDIA)

Seguir el camino paradójico de la Cruz

También los discípulos debieron afrontar un viaje: el que los llevaría a Jerusalén, la ciudad santa, donde el Maestro cumpliría su misión entregando la vida en la cruz. Pedro y los demás resistieron, recuerda el Papa, pero debían comprender que se puede ser bendición solo superando el instinto de defenderse y acogiendo el gesto eucarístico de Jesús: ofrecer el propio cuerpo como pan para dar vida.

En el monte de la Transfiguración, Jesús rompe la oscuridad interior de los discípulos mostrando su rostro luminoso. A su lado aparecen Moisés y Elías, signo de que en Él se cumplen todas las Escrituras.

La parroquia, un servicio a la luz

“Este es mi Hijo amado, escúchenlo”, dice la voz que sale de la nube. Esa invitación resuena hoy, afirma el Papa: «Escuchen a Jesús. Él camina con nosotros para enseñarnos la lógica del amor incondicional, del abandono de toda defensa que se convierte en ofensa. Entremos en su luz para ser luz del mundo, empezando por el barrio en que vivimos».

Toda la vida parroquial existe para esto: un servicio a la luz y a la alegría.

La parroquia del Quarticciolo recibe de este Evangelio una misión concreta: ante los numerosos y complejos problemas del territorio, está llamada a una pedagogía de la mirada de fe que transfigura todo con esperanza, poniendo en circulación pasión, solidaridad y creatividad como cuidado de las muchas heridas del barrio.

Bajo el lema programático “Hagamos comunidad”, la parroquia ha emprendido un camino para fortalecer el sentido de pertenencia y la acogida de todos, verdaderamente de todos. «Estoy contento y los animo -dice el Papa-: sigan adelante en este camino de apertura al territorio y de cuidado de sus heridas. Espero que otros se unan a ustedes para ser aquí, en el Quarticciolo, levadura de bien y de justicia».

El mal desfigura la vida, el Evangelio la transfigura

El Papa elogia también la iniciativa de los grupos “Magis”, inspirados en los Ejercicios espirituales de san Ignacio de Loyola, que impulsan a los adolescentes a superar la mediocridad eligiendo una vida valiente, auténtica y buena, que encuentra en Jesús su “Magis” por excelencia. Recuerda asimismo las palabras dirigidas a los jóvenes durante el Jubileo en Tor Vergata: «Tengan el valor de hacer elecciones difíciles».

«Ustedes son signos de esperanza», afirma.

La luz de la Transfiguración ya está presente en esta comunidad, porque aquí actúa el Señor y muchos creen en su dulce poder que todo lo transforma.

El Sumo Pontífice preside la santa misa del II domingo de Cuaresma durante su visita pastoral a la parroquia de la Ascensión de Nuestro Señor Jesucristo el 1 de marzo de 2026

El Sumo Pontífice preside la santa misa del II domingo de Cuaresma durante su visita pastoral a la parroquia de la Ascensión de Nuestro Señor Jesucristo el 1 de marzo de 2026   (@Vatican Media)

No desanimarse ni perder la motivación

Leone exhorta finalmente a la comunidad, justamente frente a la “tentación del desánimo”, de la “pérdida de motivación” y del “ímpetu”, “ante el misterio del mal”, cuando nos damos cuenta “de que tantas cosas a nuestro alrededor no van bien”, a “testimoniar nuestra identidad de cristianos”, “personas que quieren hacer perceptible el Reino de Dios en los lugares y en los tiempos en los que viven”.

Es mi deseo para todos ustedes, para esta comunidad parroquial y para los muchos hermanos y hermanas que aún no han reconocido en Jesús la verdadera luz y la verdadera alegría. Frente a todo aquello que desfigura al hombre y la vida, seguimos anunciando y testimoniando el Evangelio, que transfigura y da vida.

El Papa saluda a los fieles congregados fuera de la parroquia de la Ascensión de Nuestro Señor Jesucristo antes de regresar al Vaticano

El Papa saluda a los fieles congregados fuera de la parroquia de la Ascensión de Nuestro Señor Jesucristo antes de regresar al Vaticano   (@Vatican Media)

La luz del testimonio

La Misa concluye cuando el cielo está a punto de oscurecerse. Después de haberse reunido con el Consejo pastoral, el Papa dirige, en el atrio de la iglesia, una última palabra de saludo a los miles de personas que, detrás de las vallas, a su vez quieren devolver el “hasta luego”.

Dicen que las personas que salen de noche pueden hacerlo porque llevan la luz dentro, y en cada uno de nosotros Cristo, en la fe, nos ha regalado la luz: la luz que nos acompaña día y noche y que nos ayuda también a ser testimonio. Gracias a ustedes por el testimonio que dan en este barrio. Continúen con este coraje, con esta convicción de ser “luz del mundo, sal de la tierra”. ¡Dios los bendiga siempre! ¡Gracias, gracias a todos ustedes!

La oscuridad y la humedad -una vieja herencia del antiguo pantano que antes bordeaba el barrio- son ya dueñas del Quarticciolo. Sin embargo, permanece la luz traída por el Papa León XIV a esta comunidad, que hoy ha vivido un adelanto de la Vigilia Pascual del Sábado Santo, cuando en la oscuridad irrumpe la luz de Cristo.

Cerca del atrio, un padre sostiene de la mano a un niño. Han escuchado las últimas palabras de León XIV. Los dos están de pie en la acera, rodeados por la multitud que se dirige a casa. Ellos, sin embargo, permanecen inmóviles mirando cómo se aleja el automóvil con matrícula SCV.

De repente, el pequeño levanta la cabeza y le dice al padre: “El Papa dijo que somos luz”.

“Sí -confirma el papá-, nosotros somos la luz”.

Se publicó primero como El Papa en parroquia de Roma: Sanen las heridas del barrio con la bondad

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Europa Hoy

Periodista especializado en noticias europeas y política internacional.