Comunicado de www.vaticannews.va — ![]()
El prefecto del Dicasterio para las Iglesias Orientales intervino el viernes 27 de febrero en las Vísperas celebradas según la liturgia armenia en la Basílica Vaticana, con motivo de la memoria litúrgica del Doctor de la Iglesia San Gregorio de Narek, junto al arzobispo armenio apostólico Khajag Barsamian. “Lo invocamos -explicó el cardenal Claudio Gugerotti-por su pueblo, voz de martirio”.
Robert Attarian – Ciudad del Vaticano
“A san Gregorio de Narek confiamos las preguntas lacerantes de quienes buscan el sentido de la vida… lo invocamos por los desesperados y, sobre todo, por los acediosos, los perezosos deprimidos que habitan las regiones de nuestro mundo… que les conceda a ellos y a cada uno de nosotros, hijos de este tiempo, aunque sea el destello de la luz del alba que anima con frecuencia sus cantos litúrgicos”. Así se expresó el cardenal Claudio Gugerotti, prefecto del Dicasterio para las Iglesias Orientales, en su reflexión con ocasión de las Vísperas según la liturgia armenia, celebradas la tarde de ayer, 27 de febrero, en la Capilla del Coro de la Basílica Vaticana, en la fiesta litúrgica del gran santo armenio y Doctor de la Iglesia Universal. San Gregorio de Narek fue monje, poeta y místico, una de las figuras más eminentes de la espiritualidad cristiana oriental.
“Hoy -continuó- lo invocamos también por su pueblo, voz de martirio y, sin embargo, cantor de idilios… Señor, salva a este pueblo que ha sabido amar y celebrar, que ha sabido sufrir y morir en la esperanza de una visión de idilio anticipada, que es la certeza de la fe”.
Una celebración ecuménica
En la celebración, promovida por el Dicasterio para la Promoción de la Unidad de los Cristianos y por el Dicasterio para las Iglesias Orientales, junto con la representación del Catolicosado de todos los armenios de Etchmiadzin ante la Santa Sede, estuvieron presentes también los dos embajadores de la República de Armenia -el acreditado ante la República Italiana y el acreditado ante la Santa Sede-, así como representantes de otros dicasterios vaticanos y de la Iglesia armenia, católica y apostólica, miembros de la comunidad armenia y delegados de otras confesiones cristianas.
Durante la celebración, presidida por el arzobispo armenio apostólico Khajag Barsamian, representante de la Iglesia Apostólica Armenia de Etchmiadzin, y por el cardenal Gugerotti, se recitaron oraciones y salmos y se entonaron himnos religiosos según la tradición armenia, interpretados por los alumnos del Pontificio Colegio Armenio de Roma, por la Congregación de los Padres Armenios Mequitaristas de Venecia y por sacerdotes del Catolicosado de la Iglesia de Etchmiadzin.
San Gregorio de Narek, síntesis del sentir del Oriente cristiano
En su reflexión, el prefecto del Dicasterio para las Iglesias Orientales, recordando la fiesta de san Gregorio de Narek, definido como “el que se levanta, el vidente”, explicó que son “infinitas las razones por las que la Iglesia católica ha querido que fuera proclamado doctor”, y añadió que una de ellas es “el compendio de los extremos, el grito desde la profundidad de la angustia del alma como de la tierra, del animal como del ángel”.
“Se dice que los orientales -prosiguió el cardenal Gugerotti- aman la paradoja, que en su oración esté el fuego del infierno que invoca el rocío, como en vano hace el rico con Lázaro en el seno de Abraham. Desde la visión de los infiernos invocan la salvación eterna y expresan sin cesar la gratitud por la salvación donada por Dios en absoluta gratuidad”. Por ello, Gregorio de Narek lleva al extremo “esta aparente e inconciliable contraposición y es, por tanto, síntesis del sentir del Oriente cristiano”. “Que nos libere de toda simplificación retórica de la existencia humana”, concluyó el cardenal, recordando la humildad del gran místico de ser “libro que respira”, identificándose con su “Libro de las Lamentaciones”, voz de toda la humanidad.
La actualidad de Narek en un docufilm
Tras la celebración tuvo lugar la proyección, en estreno absoluto, del docufilm “Narekatsi” en la Filmoteca Vaticana. La producción, obra de Ruzanna Ghazaryan y Lilit Mkhitaryan, dedicado a la vida, la obra y la herencia espiritual de san Gregorio de Narek, fue precedido por un saludo de monseñor Flavio Pace, secretario del Dicasterio para la Promoción de la Unidad de los Cristianos.
Al término de la proyección intervinieron, además del cardenal Gugerotti, el profesor Marco Bais, docente del Pontificio Instituto Oriental, y monseñor Levon Zekiyan, antiguo arzobispo de Estambul, ambos también protagonistas del documental, que contó con la participación y el aporte de otros reconocidos estudiosos. Ellos exploraron la riqueza poética y la profundidad del pensamiento teológico de san Gregorio de Narek, subrayando la actualidad de su mensaje universal sobre la fe, el arrepentimiento y el camino interior del hombre.
Se publicó primero como Gugerotti: san Gregorio de Narek y la humildad de ser «libro que respira»
