Comunicado de www.vaticannews.va — ![]()
La escalada de los combates en las regiones central y septentrional está provocando una nueva crisis humanitaria en este “joven país” africano. Casi 300.000 personas se encuentran desplazadas solo en el estado de Jonglei. La Iglesia y la comunidad internacional instan a un diálogo urgente.
Valerio Palombaro – Ciudad del Vaticano
La devastadora escalada de violencia de las últimas semanas en los estados de Jonglei, Unity y Equatoria ha sumido a más de 825.000 niños sudsudaneses en la desnutrición aguda. UNICEF ha emitido la última advertencia sobre el grave deterioro de la situación humanitaria y de seguridad en Sudán del Sur. Sin embargo, en los últimos días, a pesar del olvido mediático generalizado, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas también ha expresado su profunda preocupación por la escalada de los combates en los estados de Jonglei y Equatoria Oriental, así como en otras zonas del centro y norte de Sudán, instando a todas las partes implicadas a reducir inmediatamente las tensiones y cesar las hostilidades.
Regreso al diálogo
El Consejo de Seguridad instó a las partes a entablar un diálogo pacífico, enfatizando que el deterioro de la situación y las violaciones del acuerdo de paz de 2018 están socavando la estabilidad nacional y exacerbando las necesidades humanitarias. Solo en Jonglei, según UNICEF, al menos 280.000 personas han sido desplazadas; la mayoría son mujeres y niños. «Creemos que el 53% de los desplazados son niños», informa la agencia de la ONU. Para algunos, esta es la segunda o tercera vez que se ven obligados a huir. Huyeron sin nada; duermen en campamentos de refugiados que quedaron de la guerra civil, donde carecen de servicios básicos.
Los acuerdos de 2018
La situación de seguridad es extremadamente frágil. Sudán del Sur, el país más joven del mundo, independiente desde 2011, se sumió en una guerra civil en 2013 tras el enfrentamiento político entre el presidente Salva Kiir y el entonces vicepresidente Riek Machar. A pesar del acuerdo de paz de 2018 y la formación de un gobierno de unidad nacional, las tensiones y los enfrentamientos armados entre las fuerzas gubernamentales del SSPD y el SPLA-IO se están reavivando de forma gradual pero inexorable. Machar, primer vicepresidente tras los acuerdos de 2018, se encuentra bajo arresto domiciliario desde marzo de 2025 y está siendo juzgado.
Llamamiento de la Iglesia Local
El cardenal Stephen Ameyu Martin Mulla, presidente de la Conferencia Episcopal de Sudán del Sur, expresó su alarma y sorpresa ante la «total falta de respeto a la plena implementación del Acuerdo de Paz Revitalizado», firmado en 2018 en Adís Abeba. «Reiteramos urgentemente nuestro llamado al diálogo, la unidad, la paz y la reconciliación», declaró el cardenal, citando la petición del Papa Francisco a los líderes de Sudán del Sur en 2023: «No más derramamiento de sangre». «Los ciudadanos», concluyó el cardenal Mulla, «no son propiedad; son seres humanos, y es bueno conocer su dolor, su hambre de paz y su deseo de vivir en libertad».
Se publicó primero como Sudán del Sur y la frágil paz: más de 825 mil niños en riesgo de desnutrición
