Comunicado de www.vaticannews.va — ![]()
Los datos de la ONG española “Caminando Fronteras” muestran que más de 3.000 personas murieron en 2025 al llegar a España desde África Occidental.
Luca Attanasio – Ciudad del Vaticano
Un fenómeno reciente está transformando el mundo de la migración de África a Europa, haciéndolo, si cabe, aún más dramático. Impulsados por una política de cierre de fronteras europeas, que prácticamente imposibilita la entrada legal en Europa, y por una externalización cada vez más frecuente del control y la gestión de la movilidad humana, los migrantes africanos están abandonando las rutas mediterráneas y desplazándose gradualmente hacia el océano Atlántico.
Niños y mujeres entre las víctimas
El cambio de una ruta muy peligrosa, pero más corta y menos expuesta, a una mucho más larga en mar abierto conlleva inevitablemente un mayor número de naufragios y muertes, un precio muy alto en vidas humanas. Esta última tragedia, que se desarrolla a diario en las aguas que separan África de Europa, se denuncia en el informe «Monitoreo Derecho a la Vida 2025», publicado el 29 de diciembre por “Caminando Fronteras”, un colectivo de activistas, periodistas y defensores de los derechos de las personas migrantes y sus comunidades —el derecho a la vida, la información, la justicia y la memoria— fundado en España en 2002. Según el informe, entre enero y mediados de diciembre, al menos 3.090 personas perdieron la vida intentando llegar a territorio español por mar, principalmente desde las costas de África Occidental. De ellas, 437 eran niños y 192, mujeres. El análisis exhaustivo de las diversas rutas migratorias documenta 303 tragedias, con especial atención a 70 embarcaciones que desaparecieron sin dejar rastro, y destaca el mayor riesgo y las condiciones extremas que se enfrentan durante estas travesías.
Una combinación de factores
El dramático balance, que se suma a las más de 32.000 muertes en el Mediterráneo desde 2014 (además de las que fallecieron antes de llegar, de las que rara vez se informa debido a la enorme dificultad para obtener datos, ed.), también es resultado de las políticas migratorias de la UE, que obligan a quienes intentan llegar a Europa a recurrir a traficantes y a embarcarse en viajes mortales. El aumento de las tragedias en la frontera española, según “Caminando Fronteras”, se debe a una combinación de factores. Entre ellos, el informe destaca «la falta de prestación de servicios de rescate, la activación tardía o fallida de los mecanismos de búsqueda y la falta de coordinación entre los Estados implicados». Esta dinámica se ve agravada por las políticas de externalización de fronteras, destinadas a alejar la frontera lo más posible del territorio europeo y a transferir las responsabilidades de rescate a terceros países con recursos limitados, así como por «los viajes cada vez más difíciles, caracterizados por rutas cada vez más largas y peligrosas, y por los retrasos en la emisión de alertas. Todos estos factores aumentan directamente el riesgo para la vida».
Huyendo de África Occidental
El informe destaca que las tragedias también ocurren con frecuencia debido al desplazamiento cada vez más profundo de las salidas hacia el sur y la consiguiente prolongación del viaje, debido a una serie de acuerdos de cooperación transnacional para la gestión de fronteras. El aumento de la financiación a nuevos terceros países, como Mauritania, Senegal, Gambia, Marruecos y Argelia, está generando un aumento de los controles y restricciones en estos países de salida o tránsito, y está provocando inmediatamente un desplazamiento de los embarques hacia el sur: mientras que antes las salidas tendían a provenir del Sáhara Occidental y Mauritania, ahora son cada vez más frecuentes las salidas desde Gambia o, aún más al sur, desde Guinea, desde donde, para llegar a las Islas Canarias, hay que recorrer más de 2200 km.
Falta de gobernanza del fenómeno
En los últimos años, los flujos irregulares hacia la UE a través del Mediterráneo (que nunca fueron especialmente elevados, ed.) han disminuido drásticamente. Este resultado está siendo considerado un éxito por los gobiernos. Pero detrás de este resultado no se esconde una gobernanza del fenómeno respetuosa de la ley y verdaderamente centrada en la reducción de la trata de personas y de las ganancias de los traficantes, sino un desplazamiento de los migrantes hacia otros puntos de partida y de llegada, el bloqueo de los migrantes en los países de tránsito y, sobre todo, un número enorme de muertes en el camino.
«Cuando empezamos a realizar este tipo de investigación y estudio, lo hicimos principalmente para las familias de migrantes desaparecidos», declaró la coordinadora del informe, Helena Maleno, en una entrevista con la Fundación Hrant Dink de Turquía, que recientemente le otorgó un premio. «Para demostrar que, al menos para nosotros, las personas desaparecidas importaban. Era fundamental intentar que las familias comprendieran lo sucedido. El desplazamiento hacia el Atlántico es un fenómeno reciente que ha provocado la muerte de muchas personas. Un fenómeno dentro de este fenómeno es la ruta de Argelia a las Islas Baleares, utilizada ahora por los propios argelinos, pero también por migrantes del Cuerno de África. En cualquier caso, en todas las rutas que cruzan el Atlántico o que parten de Argelia, estamos observando un aumento de la presencia de mujeres y niños. Las estrategias adoptadas por la UE respaldan una vasta red criminal que se lucra con los migrantes».
Se publicó primero como Migrantes, crece el número de víctimas en la ruta atlántica


