Comunicado de www.vaticannews.va — ![]()
Un seísmo de magnitud 5,5 ha sacudido la región central de Junín, provocando derrumbes, víctimas mortales y cientos de desplazados, además de cortes de electricidad y de suministro de agua. Mientras tanto, en Venezuela, sobre todo en Caracas y La Guaira, las cifras del doble terremoto anterior, ocurrido el 24 de junio, siguen aumentando
Cecilia Seppia – Ciudad del Vaticano
La tierra vuelve a temblar con violencia a lo largo del Cinturón de Fuego andino con un fuerte seísmo de magnitud 5,5 que ha sacudido la región central de Perú. El seísmo, registrado por los instrumentos del Servicio Geológico de los Estados Unidos (USGS) a una profundidad superficial de apenas 10 kilómetros, ha sorprendido a la población en plena noche, sembrando el pánico en el departamento de Junín y en las provincias montañosas. El epicentro se localizó cerca de la localidad de Sicaya, a unos 300 kilómetros al este de la capital, Lima. Pero también tembló con violencia la cercana ciudad de Huancayo. Según los expertos, se trata del seísmo más significativo registrado en esta zona de las mesetas centrales en los últimos cincuenta años.
Derrumbes y víctimas entre las casas de adobe
Las consecuencias del seísmo se han revelado de inmediato graves para las comunidades rurales de la zona, donde muchísimas viviendas tradicionales están construidas en quincha (una antigua técnica local basada en un entrelazado de madera, cañas y barro seco). El Instituto Nacional de Defensa Civil ha confirmado un balance provisional de al menos 6 muertos y más de 30 heridos, todos ellos concentrados principalmente en el distrito de Chongos Bajo. El jefe de la agencia de emergencias, Luis Vásquez, ha esbozado un primer panorama de la situación: «Tenemos hileras enteras de viviendas destruidas o gravemente dañadas. Hay decenas de personas bajo los escombros y los equipos de primera intervención están trabajando para rescatar a los supervivientes antes de que las réplicas provoquen nuevos derrumbes».
Cientos de familias evacuadas
Los daños, aún difíciles de cuantificar con exactitud, no han perdonado a los edificios públicos e históricos: los muros perimetrales de la iglesia local y del convento cercano se han derrumbado parcialmente, mientras que algunas alas del hospital provincial presentan profundas grietas estructurales. Más de 300 personas evacuadas de sus hogares han tenido que pasar la noche al aire libre, encontrando un primer refugio temporal en el interior de un estadio deportivo local. Además, los técnicos de la red eléctrica han constatado la activación de los sistemas de seguridad automáticos que han dejado a oscuras a unos 35 000 hogares para prevenir incendios provocados por cortocircuitos. El presidente del Consejo de Ministros peruano, Luis Arroyo, ha anunciado que el Gobierno declarará el estado de emergencia. La presidenta electa, Keiko Fujimori, ha expresado sus condolencias a las familias de las víctimas y ha instado al Ejecutivo a seguir haciendo todo lo necesario para proteger a la población, atender a los heridos y proporcionar una ayuda rápida a las familias que han perdido su hogar o se han visto afectadas por el terremoto. El aeropuerto de Jauja, por su parte, ha puesto en marcha un puente aéreo para entregar ayuda a las víctimas.
El drama sin fin en Venezuela
Mientras Perú comienza a evaluar los daños, las oficinas locales de Protección Civil de Venezuela han publicado la última y dramática actualización sobre el catastrófico doble terremoto de magnitud 7,2 y 7,5 que devastó la costa norte del país el pasado 24 de junio. Las estimaciones facilitadas por las agencias gubernamentales, en coordinación con los delegados de las Naciones Unidas sobre el terreno, apuntan a 5.208 fallecidos, mientras que, casi un mes después del seísmo, el número de heridos se mantiene estable en 16.740 y el de personas sin hogar asciende a 17.907. Las autoridades aún no han facilitado datos sobre el número de desaparecidos, pero algunas estimaciones apuntan a una cifra cercana a los 10 000. Hasta ahora se han registrado 1.388 réplicas, entre ellas una de magnitud 3, que se produjo en las primeras horas de ayer a 9 kilómetros al oeste de La Guaira y a una profundidad de 3,9 kilómetros, según el informe de la Fundación Venezolana para la Investigación Sismológica. La temporada de lluvias y el colapso de las redes de agua y electricidad agravan aún más la situación.
Se publicó primero como Terremoto en Perú. Fujimori: la máxima prioridad es poner a salvo a la población
