Mar, 14 Abr 2026 21:35
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Las hermanas salesianas que nutren esperanza en Timor Oriental

Las hermanas salesianas que nutren esperanza en Timor Oriental

Comunicado de www.vaticannews.va —

En las aldeas de los alrededores de Venilale, en el corazón del sudeste asiático, las hermanas salesianas combaten la desnutrición comenzando por la educación de los niños, para animarlos a construir un futuro diferente.

Elisa Molinari, FMA

En el ambulatorio María Auxiliadora de Venilale, en Timor Oriental, gestionado por las Hijas de María Auxiliadora sobre todo hay madres. Madres con niños que después del destete comienzan a perder peso y a mostrar señales de una alimentación incorrecta. “No se trata de una desnutrición masiva ni se debe tanto a la falta de alimentos, sino a la mentalidad generalizada que descuida la introducción a la alimentación complementaria tras la lactancia materna o a que en los pueblos persisten algunas creencias erróneas sobre los alimentos y sus combinaciones”, explica sor Alma Castagna, FMA, misionera italiana y médico.

Venilale es una ciudad de cerca 16 mil habitantes a 150 km al este de Dili, capital de Timor Oriental, un pequeño estado insular del sureste asiático que, después de décadas de conflictos, obtuvo la independencia de Indonesia en 1999, con un coste elevado para las comunidades locales y un duro impacto en el desarrollo económico rural.

Las Hijas de María Auxiliadora (FMA), conocidas también como Salesianas de Don Bosco, están en Timor desde 1988, llamadas para gestionar un orfanato para las niñas sin familia recogidas en los bosques, donde gran parte de la población se había refugiado para salvarse.

Tras llegar durante la ocupación indonesia, han visto pasar referéndum, guerra y declaración de independencia del país, que tuvo lugar en 2002. Desde entonces las hermanas se han comprometido con la reconstrucción, a través de la educación, que es precisamente su carisma. En 1990 sor Paola Battagliola, una de las misioneras pioneras, decidió abrir – con la colaboración de los enfermeros del centro estatal – un ambulatorio médico que hoy es punto de referencia para la población del territorio.

Tras constatar la necesidad de formación en el ámbito de la nutrición, inicialmente, durante las visitas médicas a las aldeas, se decidió trabajar con las madres, explicando los principios de una nutrición correcta y cocinando juntas algunos alimentos. Sin embargo, la iniciativa resultó ser un fracaso, ya que fue muy difícil romper la mentalidad tan arraigada de la población local.

Se pensó entonces empezar por los niños, en una fase de la vida todavía libre de los condicionamientos, llegando a ellos con un programa sobre la nutrición en todas las escuelas (desde preescolar hasta el instituto) en los alrededores de Venilale, hasta las poblaciones más lejanas.

En 2023, con el apoyo de la organización Catholic Mission,  en el ambulatorio María Auxiliadora de Venilale inició el proyecto, coordinado por sor Carolina María Correja FMA, y apoyado por un equipo de unas veinte personas, formado por enfermeros, chicas de la escuela profesional, personal docente y madres. Después de una primera fase de formación, visitaron las escuelas: pesaron a los niños y a las niñas, les midieron y registraron todos los datos en tablas, comparándolos con parámetros relativos a la edad.

El primer equipo que colaboró con el proyecto

El primer equipo que colaboró con el proyecto

La acción tuvo un gran alcance: constituida por ocho poblados, el área suburbana de Venilale es muy amplia y se cubrieron 27 escuelas. En los poblados más alejados del centro se encontraron con más frecuencia niños y niñas con bajo peso. Gracias al trabajo en red con Catholic Mission – que proporcionaba básculas a cada escuela y cubría diversos gastos -los maestros registraban periódicamente el peso de los niños en las tablas. A los que presentaban bajo peso se les proporcionaba alimento suplementario (leche y alubias).

Después de esta primera fase de pruebas diagnósticas, se pasó a la formación. Los miembros del equipo fueron enviados de dos en dos a las escuelas, inicialmente para una formación general sobre la higiene personal y sobre los correctos hábitos de vida, después más específicamente sobre el tema nutricional, hasta clases prácticas de cocina utilizando los productos locales, en particular fruta y verdura.

Algunas estudiantes asisten a la preparación de la comida

Algunas estudiantes asisten a la preparación de la comida

El intento de las hermanas Salesianas – comprometidas junto con los laicos en el acompañamiento de los jóvenes en su camino de crecimiento integral y en el empoderamiento de la mujer, según el sistema educativo de don Bosco y de Madre Mazzarello – es el de crear una mentalidad diferente, poniendo las bases para que los niños puedan liberarse de creencias retrógradas, que no favorecen a su desarrollo armónico.

“Una semilla, una idea diferente, está empezando a germinar”, dicen las Hijas de María Auxiliadora, al relatar la historia de un niño que intentó explicar a su familia el uso adecuado de los alimentos y, al ser confrontado por su abuelo, respondió valientemente: “Pero esto es lo que me han enseñado”.

Así es como los niños se convierten en “maestros de los adultos”, como destacó el Papa Francisco en Timor Oriental cuando, durante su viaje apostólico en septiembre de 2024, visitó la Escuela para Niños con Discapacidad de la Congregación Irmãs Alma, en Dili: “Quiero agradecerles lo que hacen y quiero agradecer también a las nenas y a los muchachos y a los chicos y a las chicas que nos dan el testimonio de dejarse cuidar. Porque ellos nos enseñan a nosotros cómo debemos dejarnos cuidar por Dios”.

Se publicó primero como Las hermanas salesianas que nutren esperanza en Timor Oriental

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Europa Hoy

Periodista especializado en noticias europeas y política internacional.