Comunicado de www.vaticannews.va — ![]()
En su intervención en el Foro del ECOSOC, el representante del Vaticano denunció la insuficiencia de los instrumentos financieros actuales e instó a las naciones a cumplir sus compromisos de ayuda pública, pidiendo mecanismos de alivio de la deuda más transparentes.
Davide Dionisi – Ciudad del Vaticano
«El modelo actual de financiación para el desarrollo es insuficiente. Se necesitan urgentemente enfoques más ambiciosos y equitativos». Este fue el llamamiento realizado por la Misión Permanente de la Santa Sede ante las Naciones Unidas en el Foro del Consejo Económico y Social (ECOSOC), uno de los seis órganos principales de la ONU encargados de coordinar las políticas económicas, sociales, culturales, educativas y de salud. La reunión, celebrada ayer, fue la primera desde que se adoptó el compromiso en julio pasado.
La persona en el centro
«La esencia de la financiación para el desarrollo, tal como se establece en el Compromiso de Sevilla, radica en situar a las personas en el centro de todas nuestras acciones y reafirmar el camino hacia un futuro mejor para toda la humanidad. Por lo tanto, al abordar los aspectos técnicos de la financiación global, las personas deben ser el eje del desarrollo. Los marcos regulatorios y los instrumentos financieros son simplemente medios para un fin», especificó la Representación.
El aumento de personas vulnerables
En última instancia, su valor debe medirse por su capacidad para defender la dignidad intrínseca, otorgada por Dios, de cada persona y promover el bienestar de todos, especialmente de los más pobres y necesitados. El informe destaca la creciente brecha entre los compromisos adquiridos en los marcos internacionales y la realidad que viven miles de millones de personas, particularmente en los países menos adelantados, los países en desarrollo sin litoral y los pequeños estados insulares en desarrollo.
La carga de la deuda está asfixiando la inversión pública en salud, educación y protección social. Los compromisos de ayuda no se cumplen o se incumplen, mientras que el gasto en armamento aumenta. Las personas en situaciones vulnerables siguen sufriendo las consecuencias de crisis que no provocaron. Esto no es solo un fracaso político, sino también moral.
Cumplir con los compromisos
A continuación, un llamamiento: «El seguimiento de la Declaración de Sevilla no es solo un ejercicio técnico, sino también un acto de solidaridad. Insta a las naciones más ricas a cumplir sus compromisos de asistencia oficial para el desarrollo. Requiere que los mecanismos de alivio de la deuda sean más accesibles, más transparentes y respondan mejor a las necesidades humanas. Exige que la financiación privada se centre no solo en el retorno de la inversión, sino también en el bien común. Asimismo, hace un llamamiento a los países endeudados para que sean más responsables con su gasto y garanticen que los fondos se destinen al desarrollo».
Se publicó primero como La Santa Sede en ECOSOC: La persona al centro de los mecanismos de financiación
