En las afueras de la ciudad ugandesa de Biale, las tiendas de campaña están esparcidas a lo largo de caminos de tierra que dan paso a campos abiertos. El campamento de Kriandongo se encuentra entre un pasado destrozado y una vida que se está reconstruyendo tentativamente. Aquí, la historia no termina con la huida de la guerra. Comienza otra fase en la que los días no se miden en horas, sino en el peso de la pérdida y el esfuerzo por seguir adelante.
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