Comunicado de www.vaticannews.va —
La Plaza de Mayo se transformó en una pista de oración y música electrónica a un año de la partida de Francisco
Silvina Naranjas
A pocos días de cumplirse el primer aniversario del fallecimiento del Papa Francisco, una impresionante multitud se congregó en la tradicional Plaza de Mayo de la ciudad de Buenos Aires para participar de un espectáculo de música electrónica y mensajes espirituales a cargo del padre Guilherme, el DJ católico de gran reconocimiento internacional.
En pleno corazón de Buenos Aires y frente a la catedral metropolitana que fue la casa de Jorge Bergoglio durante 15 años, el padre Guilherme Peixoto -sacerdote y DJ portugués- presentó el evento titulado «Francisco vive en el encuentro», organizado por la Asociación Civil Miserando, bajo el lema “Todos, todos, todos”, un mensaje que se hizo carne en la heterogénea concurrencia que colmó las calles porteñas.
Se vivió una verdadera “cultura del encuentro” en la Plaza, un deseo por el que tanto bregó Bergoglio en vida y que tanto costó que lo entendiera su pueblo natal .
Con entrada libre y gratuita, el apoyo del Arzobispado de Buenos Aires y el acompañamiento del gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, el encuentro contó con la participación de decenas de miles de asistentes llegados de distintas partes del país, y de todas las edades.
Durante las dos horas y media que duró el show, los asistentes —desde jóvenes fanáticos del techno hasta familias completas y grupos juveniles parroquiales, acompañados por sacerdotes y religiosas— vivieron el encuentro. Entre la multitud, se lo pudo ver al arzobispo de Buenos Aires, Jorge Ignacio Garcia Cuerva, disfrutando el espectáculo.
No sólo se llenó la Plaza de Mayo, sino también la tradicional avenida que desemboca en ella y sus calles diagonales, en las que se colocaron pantallas y sistemas de sonido para poder ampliar la visibilidad del público.
El show del padre Guilherme mostró una propuesta visual e inmersiva que utiliza un lenguaje contemporáneo para conectar el legado pontificio con las nuevas generaciones. Además, hubo invitados especiales arriba del escenario como la compañía de danza del Hogar de Cristo en la parroquia Virgen del Carmen de Ciudad Oculta.
En las horas previas al show, el sacerdote ensayó con ellos en la escuela Filii dei del barrio Padre Carlos Mugica, en Retiro, en el mismo lugar donde descansan los restos del sacerdote asesinado en 1974. El padre Guilherme visitó su tumba y concelebró la misa junto a los curas villeros.
Los Hogares de Cristo son centros comunitarios que combaten la adicción a las drogas y reconstruyen el tejido social en los barrios más pobres de Argentina. De esta manera, según explicaron los organizadores, al llevarlos al escenario se reunieron dos poderosos símbolos del pontificado de Francisco: los curas villeros, que encarnan la visión de una Iglesia de las periferias, y la alegría del baile popular, un lenguaje que Francisco siempre celebró.
En las pantallas gigantes colocadas a los costados del escenario, se sucedieron imágenes religiosas como cruces, una paloma blanca representando al Espíritu Santo, la Virgen de Luján -patrona de la Argentina- y videos y fotos del Papa Francisco a lo largo de su pontificado y en sus viajes por el mundo. También, se compartieron imágenes del Papa Juan Pablo II y del actual pontífice León XIV.
La impactante presentación combinó beats electrónicos con mensajes de fe, tradicionales canciones de misa, fragmentos de discursos de Francisco en distintas partes del mundo y también momentos de oración y espiritualidad. Su presentación fue definida por él mismo como una “experiencia de encuentro”.
Fue muy emocionante volver escuchar el mensaje que Francisco envió a Buenos Aires el día en que dio inicio su pontificado -el 19 de marzo del 2013-, mientras una vigilia se congregaba en las puertas de la catedral metropolitana. “Se que están reunidos rezando por mí”, decía en aquellas palabras que volvieron a resonar este sábado, a pocos días de cumplirse un año de su partida.
“Vine por la música electrónica y también por el mensaje de fe”, cuenta Maxi, un joven de la localidad bonaerense de Campana, que llegó a la Plaza de Mayo con su grupo de amigos. “Al Padre lo seguíamos por las redes y quisimos venir a conocerlo en vivo”, añadió.
A su lado, Victoria, del barrio porteño de Caballito, dice: “Es muy importante este mensaje de fe, de encuentro y esperanza en este momento difícil que estamos viviendo como país. Además, que sea gratuito y puedan venir a disfrutarlo todos, grandes y chicos”.
“No vamos a la Iglesia pero creemos en Dios. Al Padre lo conocíamos por las redes sociales y vinimos a escuchar su música y también su mensaje”, cuentan Natanael y Paula, una pareja que llegó desde otro barrio de la ciudad.
En sus apariciones públicas antes del show, el cura DJ contó que su trabajo está profundamente influenciado por el legado del Papa Francisco. “Él nos enseñó a no tener miedo de ir a las periferias, incluso culturales. Yo encontré en la música electrónica una forma de hacerlo”, aseguró.
Por su parte, María Inés Narvaja -presidente de la Asociación Miserando y sobrina del Papa Francisco- explicó que es “un homenaje con epicentro en Buenos Aires, la ciudad donde Jorge Mario Bergoglio forjó su mirada pastoral y aprendió a escuchar el clamor de los barrios, aunque su sentido y proyección sean inherentemente globales. El legado de Francisco trasciende fronteras, religiones y culturas, posicionando a este encuentro como un momento cultural y simbólico de alcance mundial”.
“En un contexto social atravesado por la polarización, la fragmentación y el desencuentro, la necesidad de volver a escuchar el mensaje de Francisco se convierte en una esperanza para muchos”, dijo Narvaja.
El padre Guilherme es oriundo de la ciudad de Guimarães, en Portugal. Fue ordenado sacerdote en 1999. Primero se desempeñó como capellán militar, con rango de teniente coronel en la diócesis castrense portuguesa.
Su inquietud por acercar a los jóvenes a la parroquia fue lo que, en 2006, lo impulsó a experimentar con una consola y a buscar otros lenguajes para convocar a las nuevas generaciones. Así fue como pensó que, a través de la realización de recitales, podría recaudar fondos para las necesidades de su parroquia.
El salto definitivo a la escena internacional se produjo en 2023, durante la Jornada Mundial de la Juventud en Lisboa. Allí, en la previa de una misa encabezada por el Papa Francisco, Peixoto ofreció un set frente a más de un millón de jóvenes, que lo catapultó al reconocimiento internacional.
Este sábado, el padre Guilherme hizo vibrar la tradicional Plaza de Mayo y se ganó al público argentino, reconocido mundialmente por su calidez y entusiasmo.
Se publicó primero como Fiesta de color y sonido en la Plaza de Mayo para homenajear al Papa Francisco


