Comunicado de www.vaticannews.va —
Tras la oración del Ángelus, el Papa invita a rezar a Dios para que cese el estruendo de las bombas en Irán y en toda la región, y se abran «caminos de reconciliación y esperanza». El temor es que «el conflicto se extienda» y otros países, como el Líbano, vuelvan a caer en la inestabilidad. Con motivo del Día de la Mujer, hace un llamamiento al compromiso por la igualdad y la solidaridad con las mujeres que siguen siendo discriminadas y víctimas de la violencia.
Alessandro Di Bussolo – Ciudad del Vaticano
Así, el Papa León XIV, tras la oración del Ángelus desde la Plaza de San Pedro, en este III domingo de Cuaresma, invita a rezar por la paz en Irán y en todo Oriente Medio, preocupado por que la guerra se extienda a otros países.
«Desde Irán y todo Oriente Medio siguen llegando noticias que causan profunda consternación. A los episodios de violencia y devastación, y al clima generalizado de odio y miedo, se suma el temor de que el conflicto se extienda y otros países de la región, entre ellos el querido Líbano, puedan volver a sumirse en la inestabilidad».
8 de marzo: solidaridad con las mujeres que aún sufren discriminación
En este 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, el Papa tambièn ha exhortado a renovar el compromiso, «que para nosotros los cristianos se basa en el Evangelio», por el reconocimiento de la igual dignidad del hombre y la mujer.
«Lamentablemente, muchas mujeres, desde la infancia, siguen siendo discriminadas y sufren diversas formas de violencia: a ellas, en modo especial, va mi solidaridad y mi oración.»
Saludos a los fieles de todo el mundo
Dirigiéndose finalmente directamente a los presentes en la plaza – unos 15.000 fieles – León XIV saluda en particular a los estudiantes procedentes de Estados Unidos y España, y a los peregrinos de Perú, Panamá, Honduras, México y Chile. También se dirige a los fieles de Brescia, Castrolibero, Gravina di Puglia, Perugia y de las parroquias de San Clemente Papa y San Pío de Pietrelcina en Roma. Por último, saluda a la comunidad «Casa di Maria» de Roma, al grupo de confirmandos de la diócesis de Orvieto-Todi, a los jóvenes de Mantua y al equipo de rugby de Rovigo.
Se publicó primero como León XIV: Que callen las armas y haya espacio para el diálogo y la voz de los pueblos
