Comunicado de www.vaticannews.va —
El prefecto del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, Cardenal Michael Czerny, en la misa que presidió en la asamblea de la VI Asamblea General de la Conferencia Eclesial de la Amazonía reflexiono en su homilía sobre la mirada contemplativa sobre la creación, el llamdo a la conversión pastoral, ecológica y sinodal.
Este martes 17 de marzo, la VI Asamblea General de la Conferencia Eclesial de la Amazonía (CEAMA) inició con la celebración de una Eucaristía por el cuidado de la creación, presidida por el Cardenal Michael Czerny, prefecto del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral. La celebración tuvo lugar en la sede del Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño (CELAM) y reunió a cardenales, obispos, sacerdotes, religiosos y religiosas, laicos y laicas, así como representantes de los pueblos amazónicos que participan en esta Asamblea.
Desde el inicio de su homilía, el cardenal Czerny subrayó que este momento eclesial no es solo el comienzo de una reunión de trabajo, sino un acto de fe y de discernimiento, en el que la Iglesia se reúne para escuchar al Espíritu Santo y caminar juntos en el espíritu de la sinodalidad.
Cristo, centro de toda la creación
Meditando las lecturas de la liturgia —especialmente el himno cristológico de la Carta a los Colosenses— el cardenal recordó que Cristo es el centro de toda la creación.
“Todo fue creado por Cristo, todo subsiste en Él y todo está llamado a reconciliarse en Él”, afirmó.
Desde esta perspectiva, explicó que la creación no puede ser vista simplemente como un recurso disponible para el consumo humano, sino como obra del amor de Dios, sostenida por Cristo y destinada a la plenitud en el Espíritu Santo.
Al referirse a la Amazonía, destacó que la Iglesia siente una responsabilidad particular hacia este territorio, no solo por su importancia ecológica, sino porque en él se manifiestan de manera intensa la belleza y la fragilidad de la obra de Dios.
Una mirada contemplativa sobre la creación
El cardenal invitó también a recuperar una mirada contemplativa sobre el mundo, inspirada en el Salmo proclamado durante la liturgia.
En este sentido, reconoció que los pueblos amazónicos ofrecen un valioso testimonio al vivir una relación marcada por el respeto y la reciprocidad con la tierra, el agua y el bosque.
Caminar junto a estos pueblos —señaló— ayuda a la Iglesia a comprender que el cuidado de la Casa Común no es solo una tarea técnica o política, sino una expresión de conversión espiritual.
Jesús está en la barca en medio de la tormenta
Reflexionando sobre el Evangelio de la tempestad calmada, el cardenal Czerny comparó la escena evangélica con las crisis que hoy atraviesa el planeta.
Las tormentas que afectan a la Casa Común —como la crisis climática, la pérdida de biodiversidad o las amenazas a los territorios y comunidades— pueden generar miedo e incertidumbre. Sin embargo, recordó que Jesús está presente en la barca.
“Aunque parezca dormir, Él no está ausente. Su presencia es garantía de que la historia no está abandonada al caos”, afirmó.
Esta certeza, añadió, invita a renovar la esperanza y el compromiso cristiano ante los desafíos ecológicos y sociales de nuestro tiempo.
Conversión pastoral, ecológica y sinodal
Durante su reflexión, el cardenal subrayó que la CEAMA es un fruto concreto del camino abierto por el Sínodo para la Amazonía 2019 y una expresión de una Iglesia que busca caminar juntos: obispos, consagrados, laicos y pueblos originarios.
En este contexto, recordó que la misión de la Iglesia en la Amazonía requiere avanzar en tres dimensiones fundamentales: Conversión pastoral, para que las comunidades sean cada vez más misioneras. Conversión ecológica, para integrar el cuidado de la creación en la espiritualidad y en las decisiones concretas. Conversión sinodal, para seguir aprendiendo a escuchar al Espíritu Santo que habla a través de todo el Pueblo de Dios.
“Todo está conectado” en Cristo
En su homilía, el cardenal también recordó la enseñanza del Papa Francisco en la encíclica Laudato Si’, donde se afirma que “todo está conectado”.
Esta intuición ecológica —explicó— encuentra su plenitud teológica en la convicción cristiana de que toda la creación encuentra su unidad en Cristo.
Al iniciar la Asamblea, invitó a los participantes a pedir tres dones al Señor: contemplación para reconocer la presencia de Dios en la creación, discernimiento para tomar decisiones guiadas por el Espíritu Santo, y coraje misionero para defender la vida, los pueblos y la Casa Común.
Finalmente, confió el camino de la Asamblea a la intercesión de la Virgen María, invocada como Nuestra Señora de Aparecida y Nuestra Señora de Guadalupe, para que acompañe a la Iglesia amazónica en su misión.
Así, con la celebración eucarística, la CEAMA inicia un nuevo momento de reflexión, comunión y discernimiento al servicio de la Amazonía, sus pueblos y el cuidado de la Casa Común.
Con información de la Ceama
Se publicó primero como Czerny: La Amazonía donde aprendemos nuevas formas de cuidar la creación
