En este proyecto colaboró un policía chileno apostado en la frontera, facilitando así el crimen. Si no fuera por los guardias fronterizos, los funcionarios públicos y otras entidades que hacen la vista gorda a cambio de dinero o favores sexuales –o que son ellos mismos extorsionados– la trata de personas no sería posible. […]
Publicado anteriormente en almouwatin.com.


