Comunicado de www.vaticannews.va — ![]()
La Fiesta del Bautismo del Señor nos lleva también al Río Jordán, al día de nuestro bautismo, a renovar nuestros compromisos perseverando en la fe.
Johan Pacheco, desde Jordania
A la orilla del Río Jordán, en Al Maghtas (Jordania) en el sitio del Bautismo del Señor la celebración de esta fiesta litúrgica es vivida con gran solemnidad y alegria, conmemorando lo que nos narra el Evangelio de este domingo: “En aquel tiempo, Jesús llegó de Galilea al río Jordán y le pidió a Juan que lo bautizara” (Mateo 3, 13-17).
Este Santuario del «Bautismo del Señor» del Patriarcado Latino de Jerusalén y atendido por la Familia Religiosa del Verbo Encarnado, permite que desde este lugar de Tierra Santa en el Medio Oriente se alce la voz que escuchamos en la Sagrada Escritura de Juan el Bautista a la conversión, y también de modo especial la voz divina que llama a reconocer al Hijo de Dios:
Sabemos que el Bautismo es el fundamento de la vida cristiana, y como lo enseña el catecismo somos liberados del pecado y regenerados como hijos de Dios, y así “llegamos a ser miembros de Cristo y somos incorporados a la Iglesia y hechos partícipes de su misión” (1213). Lo cual nos compromete como bautizados a ser testigos y anunciadores del Evangelio del Señor, de aquel, cuya voz divina decía sobre este mismo rio Jordán: “Éste es mi Hijo muy amado”. Y que podemos como bautizados también reconocer en la proclamación de la Palabra de Dios, en la vivencia de los sacramentos, perseverando en la fe.
Esta era también la invitación del Vicario Patriarcal en Jordania, el obispo Iyad Twal, durante la misa que celebró en el Santuario del Bautismo del Señor en Al Maghtas: “Es una llamada a perseverar en la fe, aunque no lo entendamos todo de inmediato. Lo realmente importante es el anhelo de alcanzar un encuentro personal con Jesucristo y el deseo de hacerlo, ya que este encuentro transforma nuestra vida”.
El Papa León XIV tambien hace unos meses al recibir a un grupo de jóvenes y reflexionando sobre el Bautismo les decía que este sacramento “nos introduce en la comunión con Cristo y da vida. Nos compromete a renunciar a una cultura de muerte que está muy presente en nuestra sociedad”.
Asi al renovar nuestros compromisos bautismales traemos a la memoria el evangelio que nos dice “Jesús llegó de Galilea al río Jordán”, y así tanto los miles de peregrinos que vienen al Jordán en Tierra Santa como todos los bautizados en cualquier parte del mundo somos invitados a volver al inicio de nuestro llamado a la santidad el dia que fuimos bautizados.
Se publicó primero como “Jesús llegó de Galilea al río Jordán”


